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resistencia cronopio americana en exilio galeano |
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expresión política de |
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"La moral es indiferente a los discursos y extraña a las reglas: sólo existe dentro de y por nuestros actos." La modernidad es movimiento, o no es."
"Está permitido esperar que un arcaísmo algo de tres al cuarto como un gran discurso en plaza de la República, apoyándose sobre lo que hay de más físico, efímero y precario [trozos de tela, cuerdas vocales, tablones ligeramente sobrealzados] para entreabrirnos a lo que hay de más perenne y de más impalpable [el sentido o el no-sentido de lo que uno hace sobre tierra], siga respondiendo a esta exigencia, este sueño anclado en el fondo de nuestras soledades: pensar, reir y temblar juntos, millones de cabezas, un solo cuerpo."
[régis debray] |
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cronoterapias ...
aquí pues yo, Guaicaipuro Cuatemoc ...
hacer política consiste en militar ... |
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cronoterapias
[ampárame querido Julio] ya casi en septiembre del 2008, mes de gran contradicción para los chilensis…
El tiempo y sus sinsabores me hacen escribir, no para fortificar mi ego –que algo de argentino debo tener– sino para ahorrar. ¿Ahorrar? Sí, claro, ustedes deberían saber [cosa imprescindible en estos días] que una consulta sea de psicólogo, psiquiatra, chamán o charlatán cuesta carísima, más aún en estos tiempos de crisis, entonces en lugar de ir a una consulta, le pego al teclado de mi magnífico aunque ya viejito Mac.
Tiempo: situarse en el tiempo resulta difícil, hay que proveerse de elementos para comprender el mundo y sus alrededores, es ahí que aparecen los sinsabores [suena mejor que amargores], y es que una vez adquiridos los elementos –en mi caso el típico análisis marxista- uno ve y siente el mundo de una manera diferente, ya no soy el obrero que contribuye a la economía de un país, soy el explotado, que aunque emigrado y avecindado en la vieja Europa, no deja por ello de ser parte de la ilustre clase obrera [y a mucha honra].
Sinsabores: estos vienen básicamente de la condición de explotado, se acentúan cuando tomamos conciencia, es decir nos damos cuenta que nuestro planeta, como los obreros es súper explotado, y que por el mismo tiempo, ya no queda lugar para grandes cavilaciones –obviando las necesarias terapias–, ya casi todas las respuestas existen, lo que falta es la audacia de encontrar la buena pregunta, y el verbo llama al verbo.
Entonces planteo la “Cronoterapia”, inspirada en el gran maestro Julio Cortázar, en este caso ni Cronopios ni Famas, simplemente palabras tiradas al tiempo, para que opere la terapia, o el acto sistemático de sanar de nuestras dolencias, sinsabores, quebrantos, depresiones y tanta expresión sinónima de estar a mal traer en este mundo. Por cierto, advertencia: la Cronoterapia, es mas bien trotskista: esta en revolución permanente; tiene de cristiana: cada cual debe cargar su cruz [a evitar achacarle una cruz a los amigos, camaradas y demás denominativos fraternales]; es también anarquista, pues al fin de cuentas no esta ni ahí con el poder, la gloria, la religión [aunque constata que existen] o los estados nación; retomando, según creo al escritor Abel Pose, podemos llamarla “Cronoterapia Anarcotroskocristiana”. Podríamos decir que la Cronoterapia sueña con el fin de la explotación del hombre por el hombre.
[hernan] |
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aquí pues yo, Guaicaipuro Cuatemoc
exposición del Cacique Guaicaipuro Cuatemoc ante la reunión de Jefes de Estado de la Unión Europea, invitado con ocasión de la exposición de pintura "Redescubrir América, sin negar el Viejo Continente"
Cuentan que con lenguaje simple, que era trasmitido en traducción simultánea a más de un centenar de Jefes de Estado y dignatarios de la Unión Europea, el Cacique Guaicaípuro Cuatemoc logró inquietar a su audiencia cuando dijo:
"Aquí pues yo, Guaicaipuro Cuatemoc he venido a encontrar a los que celebran el encuentro. Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que la encontraron hace solo quinientos años. Aquí pues, nos encontramos todos. Sabemos lo que somos, y es bastante. Nunca tendremos otra cosa.
"El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron. El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por Judas, a quien nunca autoricé a venderme. El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento. Yo los voy descubriendo.
"También yo puedo reclamar pagos y también puedo reclamar intereses.
"Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo, firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a Sanlúcar de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América. ¿Saqueo? ¡No lo creyera yo! Porque sería pensar que los hermanos cristianos faltaron al Séptimo Mandamiento. ¿Expoliación? ¡Guárdeme Tanatzin de figurarme que los europeos, como Caín, matan y niegan la sangre del hermano! ¿Genocidio? ¡Eso sería dar crédito a calumniadores como Bartolomé de las Casas, que califican al encuentro de 'destrucción de las Indias', o a ultrosos como Arturo Uslar Pietri, que afirma que el arranque del capitalismo y la actual civilización europea se deben a la inundación de metales preciosos.
"¡No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América, destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario sería presumir la existencia de crímenes de guerra, lo que daría derecho no sólo a exigir la devolución inmediata, sino la indemnización por daños y perjuicios.
"Yo, Guaicaipuro Cuatemoc, prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipótesis. Tan fabulosa exportación de capitales no fueron más que el inicio de un plan 'Marshall-tesuma', para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización.
"Por eso, al celebrar el Quinto Centenario del Empréstito, podremos preguntarnos: ¿han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional?
"Deploramos decir que no.
"En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en armadas invencibles, en terceros reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin otro destino que terminar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como en Panamá, sin canal. En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo.
"Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman, según la cual una economía subsidiada jamás puede funcionar y nos obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago del capital y los intereses que, tan generosamente hemos demorado todos estos siglos en cobrar.
"Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarle a nuestro hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y hasta el 30 por ciento de interés, que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del Tercer Mundo. Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado sólo durante los últimos 300 años, con 200 años de gracia.
"Sobre esta base, y aplicando la fórmula europea del interés compuesto, informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300. Es decir, un número para cuya expresión total, serían necesarias más de 300 cifras, y que supera ampliamente el peso total del planeta Tierra.
"Muy pesadas son esas moles de oro y plata. ¿Cuánto pesarían, calculadas en sangre?
"Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo.
"Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los Indoamericanos.
"Pero sí exigimos la firma de una Carta de Intención que discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente, y que los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión de Europa, que les permita entregárnosla entera, como primer pago de la deuda histórica.
"Dicen los pesimistas del Viejo Mundo que su civilización está en una bancarrota tal que les impide cumplir con sus compromisos financieros o morales. En tal caso, nos contentaríamos con que nos pagaran entregándonos la bala con la que mataron al Poeta.
"Pero no podrán. Porque esa bala es el corazón de Europa."
Cuando el Cacique Guaicaipuro Cuatemoc dió su conferencia ante la reunión de Jefes de estado de la Unión Europea, no sabían que estaba exponiendo una tésis de Derecho Internacional para determinar La Verdadera Deuda Externa, ahora sólo resta que algún gobierno latinoamericano tenga el valor suficiente para hacer el reclamo ante los Tribunales Internacionales.
[nota m.36: el cacique mexicano Guaicaipuro existió hace poco menos de quinientos años, aunque su nombre real no incluía el ahora añadido Cuatemoc. El autor de este relato es el escritor venezolano Luis Britto García (Caracas, 1940), que lo publicó con motivo del Día de la Resistencia Indígena (12 de 0ctubre), bajo el título de "Guaicaipuro Cuatemoc cobra la deuda a Europa"] |
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hacer política consiste en militar
parafraseando a Galeano
Político es quien hace política en un partido, dice el pensamiento burgués, que descuartiza lo que toca. La compartimentación de la actividad política tiene ideólogos especializados en levantar murallas y cavar fosas. Hasta aquí, se nos dice, llega la expresión democrática; éste es el límite de la lucha; allá comienza la consecuencia. Y sobre todo, no confundirse: he ahí la frontera que separa la política de sus bajo fondos, los géneros menores, el sindicalismo, la actividad asociativa, el escrito de pensamiento, los medios alternativos o la creación multi-media y el arte.
La política abarca, sin embargo, al conjunto de los mensajes difundidos que integran una determinada cultura de lucha, al margen del juicio de valor que por su calidad merezcan. Una negociación de convenio laboral, una campaña solidaria o un ensayo son también política –mediocre o brillante, alienante o liberadora, como buena o mala puede ser, al fin y al cabo, cualquier campaña electoral.
En el esquema de estos trituradores del alma, no habría lugar para muchas de las realizaciones políticas de mayor eficacia y más alta belleza en América Latina. La obra del cubano José Martí, por ejemplo, fue sobre todo realizada para su publicación en periódicos. El argentino Rodolfo Walsh, uno de los escritores más valiosos de su generación, desarrolló la mayor parte de su obra en el medio periodístico y a través de sus reportajes dio incansable testimonio de la infamia y la esperanza de su país. La carta abierta que Walsh dirigió a la dictadura argentina en su primer cumpleaños, constituye un gran documento de la historia latinoamericana de nuestro tiempo. Fue lo último que escribió. Al día siguiente, la dictadura lo secuestró y lo desapareció.
Se puede preguntar, en tren de citar ejemplos, si la obra de Chico Buarque de Hollanda carece de valor político porque está escrita para ser cantada. ¿La popularidad es un delito de lesa política? El hecho de que las canciones de Joe Vasconcelos, quizás uno de los mejores poetas jóvenes de Chile, anden de boca en boca, tarareados por las calles, ¿disminuye su mérito y rebaja su categoría? ¿La poesía sólo vale la pena cuando se lee en casita, aunque sea rodeado de amigos? Uno de los mejores comunicadores en defensa de los derechos humanos, Adolfo Pérez Esquivel, centra su actividad en las ongs del Serpaj pero sus artículos se difunden ampliamente en todo el mundo. ¿Sólo porque es Premio Nobel? Es de hacer constar que Mario Benedetti no cree que sus poemas son menos “políticos” que sus editoriales. Los poemas de Juan Gelman, que no imitan el tango porque lo contienen, no pierden nada de su mensaje cuando en cartas abiertas se convierten. Lo mismo ocurre con Silvio Rodríguez o Pablo Milanés. ¿Acaso la “trova”, su formula social más característica, no proviene de las entrañas de la cultura popular del continente?
En un sistema social tan excluyente como el que rige en al mayoría de los países de América Latina, los militantes estamos obligados a utilizar todos los medios de expresión posibles. Con imaginación y astucia, siempre es posible ir abriendo fisuras en los muros de la ciudadela que nos condena a la incomunicación y nos hace difícil o imposible el acceso a las multitudes. En los años de la segunda guerra mundial, Alejo Carpentier escribía dramatizaciones radiales muy populares en Cuba y uno de los mejores narradores venezolanos, Salvador Garmendía, escribió telenovelas. Julio Cortázar armó uno de sus últimos libros, “Fantomas contra las multinacionales”, sobre la base de una historieta, y como historieta se vendió en los quioscos de México.
Lejos está la intención de negar el valor del partido político como medio de actividad y lucha política. Simplemente conviene empezar a cuestionar su monopolio. Y quien dice monopolio, dice monopolio de los partidos centristas de acuerdo con los monopolios industriales, financieros y mediáticos. Si los partidos de la izquierda consecuente, el mensaje de lucha de sus militantes, no logra llegar a las masas, es necesario armarse de imaginación buscando nuevas armas. O mejor dicho, retomar las armas ya usadas de la imaginación para abrir brecha en las murallas del monopolio mediático. Y poder pasar por encima de las fosas y trincheras cavadas por la burguesía.
Porque si hacer política consiste en militar, militar no puede ni debe reducirse a pegar carteles en una campaña electoral. Si político es quien milita en un partido, políticos no son sólo los dirigentes con acceso a los medios, si no todos los miembros de ese partido. Y esos militantes no pueden ni deben limitar su acción y lucha a su actividad como peones de campaña. Porque militar en política es un modo de expresión democrática, pero la consecuencia nos dice que no es ni debe ser el único. Es más, si militar es consecuente, entonces es necesario militar, pero militar con imaginación.
[vidal aguirre] |
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