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"La verdad en nuestros tiempos navega por mares tempestuosos, donde los medios de divulgación masiva están en manos de los que amenazan la supervivencia humana con sus inmensos recursos económicos, tecnológicos y militares."

[fidel castro ruz]
La red de redes “red de intelectuales y artistas en defensa de la humanidad” se opone al imperialismo y a sus políticas neoliberales, a la guerra y al terrorismo, a los proyectos de uniformidad sociocultural y a la monopolización del conocimiento o su difusión.

Apoya las luchas de los pueblos del mundo, es solidaria con los procesos de cambio social, sustenta la diversidad cultural y los derechos culturales.

En la "red" se integran escritores, artistas, académicos, abogados, maestros, economistas, religiosos, estudiantes, movimientos sociales, medios de prensa alternativos y otros.

Incluye a otras redes, a distintos tipos de frentes, movimientos y organizaciones que quieran participar en acciones concretas y en intercambios permanentes, bilaterales o multilaterales dentro del conjunto de la red o en parte de ella. La red de redes en “defensa de la humanidad”, participa en los foros sociales y en otros eventos o campañas con objetivos coincidentes.

Un enlace, un camino : www.defensahumanidad.cu permite abrir múltiples puertas.
 
 
 
 
     
 
 
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en defensa de Cuba

créeme


  conraul6
   
  [adhiérete y firma porcuba.org]
   
Créeme. Un grupo de intelectuales escribió un mensaje paternalista a los artistas cubanos. Ellos pretenden enseñarles las terribles condiciones políticas en que viven y como salir de ellas.

Créeme. Ellos creen que el pueblo cubano no tiene una Constitución Política que fue redactada en un proceso de discusión democrática en el cual participó todo el pueblo cubano. Quieren que ellos prefieran las Constituciones que congresos restringidos les impusieron en sus países, pues creen que les pueden dar lecciones de democracia al pueblo cubano.

Ellos creen también que los cubanos viven sin leyes y son gobernados por 2 o 3 personas a las cuales se someten como ovejas. Otra vez se ilusionan por lo que pasa en sus países donde sí los pueblos se someten a una minoría oligárquica que les impone las más terribles condiciones de vida sin que las grandes mayorías logren apearlos del poder.

Ellos creen aún que los intelectuales cubanos, sus artistas, sus pensadores están sometidos a poderes extraordinarios del Estado, gobernado autoritariamente desde arriba. Por esto se atreven a explicarles lo que deben hacer para dejar de someterse a esta dictadura feroz que los oprime.

¿A quiénes se dirigen realmente? Con quiénes quieren armar este “diálogo” entre los sabios “libres” y los intelectuales “oprimidos” e ignorantes?

Créeme que estos oprimidos derrumbaron una dictadura contra la cual lucharon en grandes olas de masas revolucionarias y crearon un Ejército Rebelde que impuso la reforma agraria y botó a los que intentaron apropiarse del movimiento revolucionario. Este mismo pueblo luchó contra la invasión de Bahía Cochinos armada y apoyada por la mayor potencia militar del mundo y los derrotó en algunas horas. Este mismo pueblo logró estacionar poderosos misiles en su territorio que obligaron a la mayor potencia militar del mundo a un acuerdo para preservar a Cuba de una nueva invasión.

Créeme. Por si no bastara esto, este pueblo enfrentó años y años de acciones guerrilleras y terroristas financiadas y apoyadas por los Estados Unidos, habiendo derrotado las mismas con enormes costos de vidas humanas. Si no lo bastara, tuvieron que enfrentar el cerco de TODOS los gobiernos latinoamericanos que [excepto México] rompieron relaciones con Cuba bajo el comando estadounidense durante toda la década del 60 y buena parte de los 80s.

Créeme. Resistieron al bloqueo económico que impide hasta hoy que Cuba negocie con empresas estadounidenses y que pretende incluso impedir que cualquier empresa del mundo que negocie con EE. UU. lo haga también con Cuba.

Pero créeme. A pesar de este cerco colosal, este pueblo estableció el más avanzado sistema educacional de las Américas, un sistema de salud modelo para el mundo, una distribución del ingreso única en el mundo, una producción cultural admirada en todo el mundo, una “performance” deportiva de las más altas del planeta, un sistema de prevención de desastres naturales muy superior de los existentes en toda América.

Pero, como si no bastara todo esto, este pueblo ha creado un programa de ayuda internacional de una generosidad excepcional. Pero lo más increíble ha sido su lucha al lado del pueblo angolano para garantizar con sus vidas y su revolución anticolonial. En seguida ayudó decisivamente a ese pueblo a derrotar el ejército de los racistas sudafricanos derrumbando así el Apartheid. Y ningún manifiesto de “intelectuales libres” retirará el sentimiento de orgullo que esta victoria representó para miles soldados y millones de cubanos.

Créeme. Al pueblo que condujo esta gesta colosal, esta epopeya que llenó de orgullo los pueblos de América Latina y del Sur del planeta en general, les quieren asignar la condición de sumisos a una dictadura sin leyes, sin respecto a los derechos humanos, sin libertad cultural, sin derechos constitucionales, sin leyes y sin soberanía. Señores “intelectuales libres”, miren hacia dentro de sus países, hacia la miseria de sus pueblos, hacia su total falta de libertad, hacia los asesinatos en masa de campesinos, indígenas, negros y otros sectores excluidos de sus sociedades, miren hacia sus dirigentes, miren hacia Ustedes mismos, enajenados de sus pueblos. Miren hacia las potencias democráticas que tanto admiran, con su terror colonial, sus guerras brutales, su represión sistemática, sus “poogrons”, sus genocidios. Ocúpense de detener a los que arrojaron las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, a los asesinos nazi-fascistas que aún están libres y admirados. ¿No les parece una cobardía cruel volcarse en contra de este pueblo heroico y pretender enseñarles el significado de democracia y derechos humanos? Créeme. Nos encorajamos con Silvio Rodríguez que declaró en una entrevista reciente :

“Digo lo mismo, ahora, al cabo de todos estos años –no son 50 pero son ya cuarenta y tantos, 43 o 44– : me parece muy bien. Y para mi país es lo mismo. Estoy viendo un poco amplificado últimamente situaciones hacia Cuba y contra Cuba. Que durante todos estos 50 años las he visto, idénticas. Y en este momento, quizás producto de las características de la tecnología, parece, pareciera, que hay como un consenso superior contra Cuba.

Pero yo, que llevo 50 años viviendo en Cuba, y que conozco todo eso que ha pasado, sigo teniendo muchas más razones para creer en la revolución que para creer en sus detractores.”

Cuba hizo muchas revoluciones dentro de la Revolución. Empezó una nueva historia. Rompió con las cadenas coloniales como ningún otro país del mundo lo hizo. Vive hoy su propia historia.

Estamos y estaremos siempre apoyando al pueblo que tuvo coraje de escribir su propia historia, de pie y con la frente en alto.

Mas si alguien se atreve a arrebatarme tanto tesoro ahorrado en estos años, tanta niñez feliz, tanto cariño, tanto descubrimiento, tantos sueños, juro desenfundar mi fantasía y a golpe de canción dar la batalla; juro que haré volar mi maravilla en nombre de este tiempo y su poesía.


[en defensa de Cuba : www.porcuba.org]

 
 
 
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preguntas de un trovador que sueña

dedicadas a Berthold Brecht por sus "preguntas de un obrero que lee",
un poema de Brecht que me inspira a mí esas reflexiones


  conraul2
   
Si el flautista de Hamelín partiera con todos nuestros hijos ¿comprenderíamos que se nos va el futuro?

Si ese futuro que se nos va supiera adónde lo lleva el flautista de Hamelín ¿partiría con él?

Si un huelguista de hambre exigiera que Obama levantara el bloqueo ¿lo apoyaría el Grupo Prisa?

Si los miles de cubanos que perdimos familia en atentados de la CIA hiciéramos una carta de denuncia ¿la firmaría Carlos Alberto Montaner?

Si algunas firmas meditaran antes de condenar las cárceles ajenas ¿resultarían incólumes las propias?

Si un líder del norte es un líder ¿por qué es caudillo el que nació en el sur?

Si la política imperial es responsable de algunas de nuestras desgracias ¿no deberíamos liberarnos también de esa parte de la política imperial?

Si condenamos la guerra fría ¿nos referimos a toda o sólo a la porción ajena?

Si este gobierno ha sido tan malo ¿de dónde ha salido este pueblo tan bueno?

Aborto [marque con una cruz]: asesinato... hedonismo... piedad...

Homosexuales [marque con una cruz]: Elton John advierte que Cristo era gay...

¿Quién le importa al PP? [marque con una cruz]: ¿Zapata o... Zapatero?

Si la Casa Blanca devolviera Guantánamo y acabara el embargo ¿qué posición [común] adoptaría el Kama-Sutra europeo?

Si el que hoy maldice ayer bendijo ¿con quién pasó la noche?

Si de veras nos haría tanto daño una amnistía ¿por qué no me lo explican?

Si la suma de ambas intransigencias nos extingue y la nada baldía nos arrastra al pasado ¿nuestros hijos tendrán lo que merecen?

¿Qué pasa con los negros? ¿Qué pasa con los amarillos? ¿Qué pasa con los blancos? ¿Qué pasa con los rojos, con los azules e incluso con los hombrecillos verdes?

Si alguien roba comida y después resulta que no da la vida ¿qué hacer?

Si otro Martí naciera entre nosotros ¿podría ser emigrante, rapero, cuentapropista, ciudadano provincial en una chabola periférica?

Patria, Universo, Vida, respeto al semejante y todos Venceremos un poquito.


[silvio rodíguez, publicado por cuba debate : www.cubadebate.cu]
 
 
 
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no dejen que reconstruyan Haití :
pues es hora ya de empezar a 'construir Haití'



  inter
   
 
volquémonos

Una nueva cabronada de la Naturaleza –con mayúscula siempre, cuando mata, como si nombráramos a la majestuosa Parca– ha dejado un país devastado y a una comunidad internacional que se vuelca para enviarle ayuda. Devastar y volcarse son dos verbos en trance de devaluación, a causa del uso y abuso. Pues no sólo la madre tierra se sacude de vez en cuando para machacar a los más parias entre sus ocupantes. El primer mundo también ayuda, con sus invasiones, sus expolios, su echar una mano a los gobiernos corruptos y su necio y nulo entendimiento de las realidades locales. El mapamundi está nimbado de chinchetas que señalan los vertederos de la historia creados por la mano humana, y los esparadrapos que la misma mano ha permitido aplicar, en vano intento de contener la hemorragia.

Así que las catástrofes de este año se inician con Haití, terremoto y vuelta al ruedo. Conozco Haití. Sus montañas azul violáceas, su paisaje seco y, sin embargo, dulce. Su olor a miseria, a fango podrido y a leña quemada. Sus cuarterones enriquecidos con la corrupción y la explotación de sus compatriotas. La dignidad de sus intelectuales asfixiados. Haití, tan cerca de Estados Unidos y de África.

Abajo del río Grande, fueron los primeros americanos en independizarse, los primeros en abolir la esclavitud. Habían sido víctimas del colonialismo atroz de los franceses y luego, durante gran parte de su historia, lo fueron de los delirios de grandeza y de la crueldad de sus propios caudillos. De cuando en cuando, Estados Unidos mandaba a sus tropas a defender la democracia y afianzar a algún cacique.

La devastación de Haití no viene del terremoto. Mucha mierda se ha volcado sobre la mitad occidental de la isla La Española, desde hace demasiados años.

Y eso no se arregla con paños calientes.

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[maruja torres - diario el país, 14/01/2010]


 
casi mejor que no reconstruyan Haití

“Todos estamos conmocionados de ver cómo, año tras año, uno de los países más pobres está bajo amenaza de catástrofe” [Dominique Strauss-Kahn, director gerente del FMI] 
               
Les copio el testimonio de una madre haitiana, habitante de Cité-Soleil, la mayor bidonville del hemisferio occidental: “Por todas partes hay un agua verdosa y maloliente. Los mosquitos nos devoran. Mi hijo de cuatro años tiene bronquitis, malaria y ahora parece que también tifus. El médico dice que si no lo cuido lo perderé.” 

Tremendo, ¿verdad? Pero tiene truco. No es de hoy, sino de hace tres años, y aparece en Planeta de ciudades miseria, el alucinante libro de Mike Davis sobre los slums, los pozos de mierda en que malviven millones en el mundo, y entre los que Puerto Príncipe ya descollaba antes del seísmo. 

De hecho, los medios podían haberse ahorrado el envío de fotógrafos: con tirar de archivo, podrían aprovechar cualquier foto de la desolación previa al terremoto y hacerla pasar por imagen de sus efectos. No se notaría demasiada diferencia. Pero claro, tal vez no tenían mucho que rascar en los archivos, pues la desgracia de los haitianos nunca nos ha importado. 

¿De verdad van a reconstruir Haití? Reconstruir quiere decir volver a levantar lo que se cayó, y no parece la mejor idea volver al día previo al terremoto, pues ya era infernal. ¿Se trata entonces de empezar de cero, hacer un país nuevo? Perfecto, dónde hay que firmar?

¿Y quién se ocupará de ello? ¿La misma misión internacional que lleva años tutelando el país sin reducir la miseria, la violencia y la corrupción? ¿El FMI, que hoy promete millones, y que durante décadas impuso allí sus brutales recetas de ajuste? ¿Estados Unidos, que tanto ha contribuido a hundirlo? ¿Una conferencia de donantes, como las cuatro que ha habido desde 2004? Los haitianos necesitan ayuda, sí. Pero de verdad.

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[issac rosa - diario público, 16/01/2010]


 
¿Haití existe?

Haití fue el primer país independiente de América Latina. La colonia francesa de Saint-Domingue, que ocupaba la mitad occidental de la isla La Española, vio en los años finales del siglo XVIII arder los cafetales y las plantaciones de caña que tanta riqueza le habían dado a la metrópoli europea. El fuego lo pusieron los negros esclavos, traídos de África o ya nacidos en la colonia, quienes tuvieron la osadía de pensar que el sueño iluminista de que la libertad, la igualdad y la fraternidad eran posibles para los hombres, también los concernía a ellos, los más explotados y desiguales. Pero hombres al fin y al cabo.

El reto lanzado al mundo y a la historia por los negros y ex esclavos haitianos al parecer fue demasiado audaz y pronto se revertiría como una maldición secular.

Desde entonces Haití sería territorio de invasiones y ocupaciones, de dictaduras y violencia, de miseria, dolor, ignorancia, miedo y fanatismo.

Derrotados los sueños y la utopía, Haití se convertiría en una ventana del infierno sobre la faz de la tierra.

Haití es el país más pobre del hemisferio occidental, el más analfabeto, el más asolado por la violencia y las enfermedades, el más hambreado e insalubre. Nueve millones de hombres, mujeres y niños, casi todos negros, viven en un pedazo de tierra esquilmado y agreste, donde periódicamente aflora la violencia del modo en que se expresa entre los más pobres, incultos y desposeídos: de manera radical y sin límites. En Haití, cada día mueren de hambre, desnutrición, enfermedades curables y desolación cientos de niños, ancianos, mujeres. Hasta que la furia de la naturaleza sacudió la capital haitiana, el pasado 12 de enero, y la devastó, dejando una cifra todavía impredecible de muertos y heridos, ¿quién hablaba de Haití?, ¿quién se acordaba de Haití y su eterna agonía?

Hoy los gobiernos de muchos países expresan su dolor y entregan su solidaridad humanitaria a un país desolado. Gracias a un terremoto que parece salido de entre las maldiciones del Apocalipsis [aunque una ira así no puede ser divina], se habla de Haití, se ayuda a Haití, se recuerda a Haití.

El auxilio que llega y llegará al país seguramente salvará vidas, alimentará hambrientos y abrigará a desposeídos. Pero cuando pase la ola, ¿quién seguirá ayudando a Haití?

Las decenas de miles de muertos que hoy yacen bajo los escombros de una ciudad pobrísima en las fosas abiertas de cualquier manera y hasta en las mismas calles de la ciudad conmueven de una manera especial. Pero, ¿y los que morían de hambre y desesperanza un día antes, a quién conmovían?

Ahora, cuando se habla de Haití, se deberían utilizar palabras que no sólo fueran de condolencia, sino también, y sobre todo, de esperanza: Haití necesita de la ayuda que le llega hoy, pero igual de la que reclamaba desde mucho antes, la ayuda que le permita salir de su ancestral miseria, de su ignorancia compacta, de su pobreza, que son tan y hasta más devastadoras que el más devastador de los terremotos.

La furia de la naturaleza nos ha recordado a todos que Haití existe. Ojalá mañana, cuando la tragedia salga de los titulares de los periódicos y de los reclamos de los organismos internacionales, cuando estos muertos de hoy hayan sido sepultados, no nos olvidemos de que Haití seguirá existiendo, pobre y misérrimo, y que su gente seguirá muriendo si no se cambia el destino trágico que un mundo injusto le deparó a los herederos de aquellos esclavos que hace dos siglos lucharon por la libertad, la igualdad y la fraternidad entre los hombres. Como si fuera posible.

[leonardo padura fuentes - diario público, 16/01/2010]
 
 
 
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rechaza the washington post incluir a Cuba entre países terroristas


  conraul2
   
El diario The Washington Post, uno de los de mayor prestigio y circulación dentro de Estados Unidos, niega hoy en un artículo que Cuba sea considerada una amenaza a la seguridad nacional norteamericana.

Un escrito firmado por el ganador del Premio Pulitzer del 2009, Eugene Robinson, rechaza la idea de incluir al país caribeño en la lista de lugares, cuyos viajeros requieren de una esmerada revisión en los aeropuertos estadounidenses.

Robinson hace referencia a la disposición del departamento de Estado de recrudecer las medidas de seguridad con pasajeros procedentes de la Isla y otros 15 estados calificados de inestables o promotores del terrorismo.

Cuba representa una amenaza de terrorismo igual a cero. Cuba no es un Estado fracasado, donde se encuentran franjas de territorio fuera del control del gobierno, sino que es una de las sociedades más duramente bloqueadas del mundo, analiza el periodista. Comenta que la idea de que algún ciudadano cubano pueda conseguir y llevar sus manos a explosivos plásticos, armas o aditamentos terroristas de cualquier tipo dentro de la Isla es simplemente ridícula.

La nación caribeña está entre los últimos lugares de la Tierra, donde Al Qaeda trataría de establecer una cédula, y mucho menos trazar o lanzar un ataque terrorista, certifica Robinson en base a la nula presencia de islámicos radicales en Cuba.

Basado en ese argumento, critica al gobierno de Barack Obama por su actitud vacilante respecto al tema cubano, y rechaza que la Casa Blanca mantenga inalterable el bloqueo o las prohibiciones de viajar al país caribeño.

Para mi resulta difícil creer que Obama no ve cuán demente es nuestra política actual. Él necesita cambiarla y puede empezar dejando de pretender que buscar terroristas de Al-Qaeda en los vuelos de Cuba es algo más que una gran pérdida de tiempo, concluye.


[prensa latina, washington dc, enero 5 del 2010: www.prensa-latina.cu]
 
 
 
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guerra, paz y el nobel de obama


  chomsky
   
Las esperanzas y perspectivas para la paz no estaban bien fundadas ni de lejos. La tarea consiste en afinarlas. Presumiblemente fuera ése el intento de la comisión del Premio Nobel de la Paz al elegir al presidente Barack Obama. El premio “parecía una suerte de plegaria e impulso de la comisión del Nobel a un liderazgo estadounidense más consensuado”, tal y como escribieron Steven Erlanger y Cerril Gay Stolberg en The New York Times. La naturaleza de la transición Bush-Obama radica directamente en la probabilidad de que las plegarias y los ánimos puedan implicar algún progreso.

Las preocupaciones de la comisión del Nobel eran válidas. Escogían la retórica de Obama en punto a la reducción del armamento nuclear. Precisamente ahora las pretensiones nucleares de Irán dominan los titulares. Las advertencias son que Irán puede estar ocultando algo a la Agencia Internacional de la Energía Atómica [IAEA] y violando la Resolución 1887 del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada el mes pasado y jaleada como una victoria de los esfuerzos de Obama por contener a Irán. Significativamente, el debate sigue sobre si la reciente decisión de Obama de reconfigurar los sistemas de defensa de misiles en Europa es una capitulación ante los rusos o un pragmático paso adelante en la defensa de Occidente ante un ataque nuclear iraní.

El silencio es a menudo más elocuente que el más atronador de los clamores, de modo que atendamos a aquello que permanece implícito.

En pleno furor sobre la doblez iraní, la IAEA aprobó una resolución en que exhortaba a Israel a suscribir el Tratado de no proliferación nuclear [NPT] y abrir sus instalaciones nucleares a su inspección. Los Estados Unidos y Europa intentaron bloquear la resolución, pero ésta salió adelante de todos modos. Los medios de comunicación obviaron en la práctica el acontecimiento. Los Estados Unidos aseguraron a Israel su apoyo al rechazo de la resolución, reiterando un acuerdo secreto que ha permitido a Israel mantener su arsenal nuclear a resguardo de las inspecciones internacionales, según funcionarios habituados a esos arreglos. De nuevo los medios de comunicación permanecieron en silencio.

Los funcionarios indios saludaron la Resolución 1887 de la ONU con el anuncio de que la India “puede construir ahora armas nucleares del mismo poder destructivo que los arsenales con mayor poder nuclear del mundo”, según informó Financial Times. Tanto la India como Pakistán están aumentando sus programas de armamento nuclear. Han estado por dos veces cerca de la guerra nuclear, y los problemas que a punto han estado de encender la catástrofe permanecen vivos en gran medida.

Obama saludó la Resolución 1887 de modo distinto. El día antes de que se le concediera el premio Nobel por su compromiso con el estímulo de la paz, el Pentágono anunciaba que estaba acelerando la distribución de las más letales armas no nucleares en su arsenal: 13 toneladas de bombas para bombarderos sigilosos B-2 y B-52, diseñadas para destruir búnkeres ocultos en profundidades y protegidos por 10.000 libras de hormigón. No es ningún secreto que esos cazadores de búnkeres podrían emplearse contra Irán. Los planes por tales “destructores de artillería masiva” empezaron en los años de Bush, pero languidecieron hasta que Obama hizo un llamamiento a desarrollarlos más rápidamente cuando llegó al poder.

Unánimemente aprobada, la Resolución 1887 exhorta a poner fin a las amenazas de fuerza y a la firma por todos los países del NPT, como hiciera Irán hace años. Quienes no lo han firmado son la India, Israel y Pakistán y todos ellos han desarrollado armas nucleares con la ayuda de los EEUU, violando el NPT. A diferencia de los Estados Unidos, Israel y la India [que ocupa brutalmente Cachemira], Irán no ha invadido a ningún otro país desde hace centenares de años. La amenaza de Irán es minúscula. Si tuviera armas nucleares y sistemas de transporte para utilizarlos, el país sería desintegrado. El analista estratégico Leonard Weiss apunta que creer que Irán vaya a utilizar armamento nuclear para atacar a Israel o a cualquier otro “es tanto como asumir que los líderes iraníes están locos” y que están deseando ser reducidos a “polvo radioactivo”, y añade que los submarinos portamisiles de Israel son “prácticamente impermeables a los ataques militares preventivos”, por no hablar del inmenso arsenal estadounidense.

En sus maniobras navales de julio, Israel envió sus submarinos Dolphin, capaces de transportar misiles nucleares al mar rojo a través del Canal de Suez, a veces acompañados de buques de guerra, a una posición desde donde podrían atacar a Irán, ya que tienen el “derecho de soberanía” para hacerlo, según el vicepresidente de los EEUU, Joe Biden.

No es la primera vez que se cubre con un velo de silencio lo que aparecería en titulares de portada en sociedades que valoraran su libertad y se preocuparan por el destino del mundo. El régimen iraní es duro y represivo y persona humana alguna quiere que Irán o cualquier otro disponga de armamento nuclear. Pero un mínimo de honestidad no haría daño al tratar estos problemas. Al Premio Nobel de la Paz, huelga decirlo, no le interesa sólo la reducción de la amenaza de una guerra nuclear terminal, sino más bien la guerra en general y la preparación para ésta. En lo tocante a esto, la selección de Obama produce sorpresa, no menor en Irán, rodeado de ejércitos de ocupación estadounidenses.

En las fronteras de Afganistán y Pakistán, Obama ha intensificado la guerra de Bush y es probable que prosiga ese camino, quizás con dureza. Obama ha dejado claro que los Estados Unidos proyectan a largo plazo un despliegue mayor en la región. Lo indica suficientemente esa enorme ciudad dentro de la ciudad llamada la embajada de Bagdad, distinta de cualquier otra embajada del mundo. Obama ha anunciado la construcción de macroembajadas en Islamabad y Kabul y consulados enormes en Peshawar y en todas partes.

Informes independientes sobre presupuestos y controles de seguridad para el ejecutivo sostienen que la demanda de la “administración de 538.000 millones de dólares para el Departamento de Defensa en el año fiscal 2010 y su acreditada intención de mantener un nivel alto de financiación en los próximos años colocan al presidente en el camino de gastar más en defensa, en dólares reales, que cualquier otro presidente en un solo mandato desde la Segunda Guerra Mundial”. “Y no se contabilizan los 130.000 millones adicionales que la administración ha solicitado para financiar las guerras de Iraq y Afganistán durante el próximo año, lo que supondrá un gasto militar previsto para los próximos años aun mayor.”

La comisión del Premio Nobel de la Paz bien podría haber elegido opciones verdaderamente dignas, entre las que destaca la excepcional activista afgana Malalai Joya. Esta valiente mujer sobrevivió a los rusos y después a los islamistas radicales, cuya brutalidad fue tan extrema que la población dio la bienvenida a los talibanes. Joya ha resistido también a los talibanes y ahora al retorno de los señores de la guerra bajo el gobierno de Karzai. Durante todo este tiempo, Joya ha trabajado concienzudamente por los derechos humanos, especialmente por los de las mujeres; ha sido elegida al parlamento y posteriormente expulsada por seguir denunciando las atrocidades de los señores de la guerra. Actualmente vive bajo gran protección, pero prosigue el combate, de palabra y de hecho. Mediante acciones así, repetidas en todas partes lo mejor que podamos, las expectativas de paz se acercan lentamente a las esperanzas.


[noam chomsky, publicado en la "red de redes" En Defensa de la Humanidad : www.defensahumanidad.cult.cu]
 
 
 
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Cuba y la OEA


  conraul2
   
Como no me voy a reir de la OEA
si es una cosa tan fea... [carlos puebla
]


I.

La Organización de Estados Americanos nació en 1948 en medio de un gran motín popular y fue bautizada con la sangre del pueblo colombiano, víctima en esos años de una gigantesca matanza dirigida a desposeer a los campesinos de sus medios de vida, descabezar la protesta social y privar a sus ciudadanos de los derechos democráticos. Enseguida, Colombia fue el único país latinoamericano que envió tropas a la guerra de Corea, sin duda un conflicto “extracontinental”. En 1954, un país miembro de la OEA organizó el derrocamiento violento del gobierno legítimo de Guatemala –que había ensayado medidas populares como la de hacer una reforma agraria— y la implantación allí de una dictadura criminal. La OEA no condenó al país agresor. Todo estaba claro. Estados Unidos controlaba completamente el nuevo órgano internacional de los países de este continente, porque después de la Segunda Guerra Mundial había desbancado a cualquier competidor dentro del campo capitalista y era el líder y máximo beneficiario del imperialismo. Los países de la región debían subordinarse a su poder. Como era la hora del neocolonialismo, el centro de las actividades y las decisiones estaba en Washington, como también la sede, y dos tercios de los gastos los asumía Estados Unidos, pero todos los Secretarios Generales de la organización serían latinoamericanos.

Nadie sabía, sin embargo, que el conveniente anticomunismo de la guerra fría muy pronto sería puesto a prueba por un acontecimiento trascendental: la Revolución cubana. Ese pueblo se liberó de una dictadura neocolonizada, se apoderó de su isla y derrotó los intentos del imperialismo de destruir la Revolución. Nuestra América volvió a reconocer su identidad en una epopeya política de liberación, en un momento muy particular de su historia. En las décadas previas numerosos procesos de modernización intentaron consolidar cierto desarrollo económico con grados de autonomía, y algunos Estados fuertes con políticas propias. Ahora Estados Unidos estaba ahogando esas experiencias. Desde ellas, pero sobre todo más a la izquierda que ellas, Cuba aparecía como un ejemplo victorioso que movía al entusiasmo, a la actuación y a una esperanza nueva: si se era más radical en los fines y en los medios, se podían cambiar la vida y las sociedades, y obtener la liberación de los pueblos y los países de la región.

El imperialismo y las clases dominantes del continente advirtieron el peligro. Era necesario aplastar a Cuba. En esta nueva situación, uno tras otro tuvieron que definirse las instituciones y los organismos políticos y sociales: con los pueblos o contra los pueblos. La OEA se vio frente a ese desafío, y obedeció a Estados Unidos. La condena de Cuba, por “seguir a una ideología extracontinental”, selló el destino de esa organización. No me detendré en los detalles que se están recordando en estos días. Sólo quiero llamar la atención sobre el hecho de que los Estados de la región tenían posibilidades de resistir que no utilizaron. América Latina poseía una antigua implantación de Estados independientes, una gesta revolucionaria independentista compartida en su historia, una multitud de afinidades culturales, y prácticas e ideas recientes de afirmación de sus intereses y sus proyectos que eran reprimidas por Estados Unidos. Y en aquella coyuntura tenían sobre todo la necesidad de mostrarse unidos como latinoamericanos, para defenderse mejor y tener más capacidad negociadora.

Prueba de que era posible otra actitud son las dificultades que confrontó el imperialismo para lograr la condena de Cuba. El 31 de enero de 1962 al fin fue excluido el Gobierno Revolucionario, cuando Estados Unidos arribó a la mayoría necesaria de 14 votos, después de sumar a los gobiernos uruguayo y haitiano; al dictador Duvalier lo compró con la promesa de financiar un nuevo aeropuerto en la capital de Haití. Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador y México se abstuvieron. Sólo en julio de 1964 se aprobaron sanciones contra Cuba —suspensión de relaciones y cese de todo comercio—, con los votos en contra de Bolivia, Chile, México y Uruguay.

Cuba fue excluida de la OEA porque la mayoría de los gobiernos y grupos de poder de América Latina y el Caribe decidieron ser cómplices del imperialismo o se acobardaron ante su fuerza y agresividad. Su horizonte burgués, sus intereses de explotadores o parásitos, su temor a desatar fuerzas populares o permitir protestas sociales, fueron decisivos. Después, cierto número de indecisos o mezquinos sufrió las consecuencias del ascenso indetenible de la gran reacción que derrocó muchas democracias de las que se exhibían como el modelo que Cuba no había querido seguir, cuando esa forma capitalista de gobierno fue abandonada en nombre de la “seguridad nacional” y se extendió por el continente la ola de dictaduras represivas e incluso genocidas. “Después de Girón, todos los gobiernos de América Latina fueron un poco más libres”, dijo con razón Fidel en la década siguiente. Pero los “modernos” que dominaban en América Latina resultaron entreguistas, y del capitalismo nacional subordinado se deslizaron al sometimiento. Cuba fue un test para la opción burguesa latinoamericana, y ante ese test escogieron ser antinacionales y verdugos de sus propios pueblos. Una generación después, la miseria se enseñoreaba del continente y América Latina había perdido mucho peso en la economía internacional.

Algo tuvimos que agradecerle a la OEA, y es justo recordarlo. Cuando nos expulsaron, ya el pueblo cubano había emprendido el largo camino de cambiar su vida y su mundo, de apoderarse de una modernidad para todos al mismo tiempo que combatía el carácter explotador, colonialista y depredador de la modernidad. En 1961 —el mismo año de Girón— había hecho la primera campaña en América para erradicar el analfabetismo. Para ella se creó una cartilla en la que el primer día de labor los adultos que dejaban de ser iletrados y los niños brigadistas alfabetizadores compartían las tres primeras vocales —O, E, A— con la concientización acerca de los servidores del imperialismo disfrazados de organización internacional.

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II.

Como organización internacional, la OEA ha contado con la usual estructura de Secretarías, Consejo, Conferencias y otras reuniones periódicas, media docena de comisiones permanentes y otras para temas y problemas especiales, relaciones, publicaciones y lo demás. Pero nunca se ocupó de promover relaciones económicas equitativas entre el gigantesco país miembro y los demás, ni complementaciones beneficiosas entre las economías, ni se le ocurrió alentar una integración latinoamericana y caribeña. Tampoco defendió el respeto a la autodeterminación de estos últimos pueblos y la soberanía de sus Estados, ni luchó contra la injerencia permanente de Estados Unidos en sus vidas y sus asuntos. ¿Habrá que aclarar que tampoco se interesó jamás seriamente en la miserable o desventajosa situación social de las mayorías? Ni siquiera ha exhibido victorias como garante de la paz entre los Estados de la región o mediadora eficaz en sus conflictos. Más allá de la justicia de condenarla, hay que reconocer que la OEA no podía hacer nada de lo que escribo, por padecer un vicio de origen: sus países miembros no constituyen una región, sino dos, y una de ellas, la América Latina y el Caribe, ha tenido en los Estados Unidos a su principal enemigo, explotador, opresor y dominante.

El fuego de las revoluciones y combates populares hacía crecer en los años sesenta el conocimiento social y la conciencia de las cuestiones principales. Entonces estaba claro que el panamericanismo, que al nacer angustiaba a José Martí y lo hacía denunciar al imperialismo naciente y reclamar una segunda revolución latinoamericana, se había reducido a un instrumento político, represivo y militar de Estados Unidos. Hasta el New York Times, hoy tan pequeño en sus criterios, decía el 14 de abril de 1965: “Cuba ha sido excluida de participar en la OEA… El Sistema Interamericano es, por acuerdo, anticomunista y demócrata, aun cuando algunos regímenes no han sido excluidos pese a que difícilmente pueden ser considerados democráticos”. Y el presidente democristiano de Chile, Eduardo Frei Montalva, declaraba el 8 de enero de 1966 que “la OEA no satisface las exigencias del hemisferio y ha dejado de ser útil.”

En los cuarenta años siguientes la OEA dejó pasar todas sus oportunidades de rectificar respecto a Cuba y tratar de borrar la mancha de haber sido cómplice del agresor extranjero contra un pueblo hermano. En los primeros años setenta varios países tomaron la iniciativa de reiniciar relaciones con Cuba –México nunca las rompió—; en 1975 trataron de invitar a Cuba a una sesión, y en la Conferencia de Cancilleres de julio dieciséis países votaron por dejar libre a cada miembro de restablecer o no relaciones con Cuba. Pero dejaron pasar la coyuntura favorable sin ir más lejos. En la década siguiente se fueron imponiendo gobiernos civiles en la región, se llevaron a cabo iniciativas por grupos organizados de Estados, para mediar en conflictos o de corte integracionista, y el papel de la OEA fue declinando. Cuba fue aumentando sostenidamente sus relaciones estatales latinoamericanas. Entre 1989 y 1991 desaparecieron la URSS y los regímenes del socialismo europeo, demonio invocado cuando se expulsó a Cuba en 1962, y en los noventa crecieron mucho las relaciones de numerosos países de la región con Cuba. Pero la OEA no renunció a su condena. Los regímenes de la democratización podían haber pensado en ese paso para mejorar su imagen y parecer más autónomos, pero estaban demasiado ocupados con los ajustes, las privatizaciones, el neoliberalismo y la sujeción a los Estados Unidos.

Hoy es demasiado tarde para la OEA. La América Latina y el Caribe están viviendo transformaciones profundas. Varios países tienen poderes populares, crecen sin cesar las relaciones económicas y políticas entre los países, la conciencia popular y la voluntad de integración como región autónoma. Cuba desempeña papeles importantes en este proceso. Los nuevos órganos internacionales latinoamericanos y caribeños ocupan todo el espacio significativo en la región y protagonizan las iniciativas que interesan a los Estados y los pueblos. Por el modo general en que han venido produciéndose esas transformaciones, conviven numerosas instituciones, prácticas y normas que no tienen verdaderas relaciones entre sí, que representan el pasado, viabilizan el presente o esbozan el futuro. Los mismos actores pueden encontrarse en dos o más de ellas, impulsando tareas, tejiendo con paciencia o alternando con lo que no está en su naturaleza ni desean. Hace seis meses, todo era júbilo en el Grupo de Río al ingresar Cuba. Hace seis semanas, en la V Cumbre de las Américas, todo un continente puesto de pie le exigía al presidente de Estados Unidos que, más que tímidos gestos y buenas intenciones, liquide ese país su sistemática agresión, el bloqueo a Cuba. Y hace dos días hemos recibido la rectificación, el desagravio por una ofensa inferida en otra época, de parte de un cadáver.


[fernando martínez heredia, publicado en la "red de redes" En Defensa de la Humanidad : www.defensahumanidad.cult.cu]
 
 
 
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declaración de independencia latinoamericana y caribeña
19 de abril de 2010



  inter
   
Preámbulo

Nosotros latinoamericanos y caribeños
Huérfanos de los caminos
Descendientes de los éxodos
Expulsados de los confines
Fugitivos de los infinitos
Gotas de todas las sangres
Herederos de todos los yugos
Inquilinos de las fosas comunes
Tataranietos de los genocidios
Habitantes de la desmemoria
Náufragos de la humillación
Ahítos de asco

Considerando

Que nadie puede negarnos el derecho a ser nosotros
Que ninguna boca requiere que otra hable por ella
Que nuestra mano no debe estrangularnos
Que idea impuesta no es idea
Que quien piensa es libre
Y quien oprime, esclavo

Nos declaramos

Irrevocablemente libres de toda Conquista y Reconquista y Corona
Irreversiblemente independientes de toda Dependencia
Ecológica, Social, Económica,
Política, Diplomática, Militar, Cultural
Habida o por haber
Venida o por venir
Pensada o impensable
Criaturas del Reino de la Libertad

¿Acaso cinco siglos de destrucción de nuestra América no bastan?

Pronunciamos por siempre libre el cuerpo de nuestra geografía
Declaramos exentos de sobreexplotación nuestros recursos;
Proclamamos la sustentabilidad, la conservación, el reciclaje
Respiramos con los impolutos pulmones del mundo
Rescatamos de toda privatización la sangre de nuestras aguas
Declaramos cuerpo propio la tierra, los bosques, los minerales
Órganos nuestros para nuestras necesidades
Exento el amor del contaminante y del desecho tóxico
Nuestra biodiversidad inmune a la patente y al exterminio
Absueltos de la hipoteca sobre el genoma humano
Desencadenados de concesiones a las transnacionales
Hijos de la Tierra de donde surgimos y hacia la cual regresamos

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¿Acaso quinientos años de dependencia no bastan?

Declaramos abolido el oligopolio sobre el trabajo
El dividendo sobre la infamia
El monopolio sobre el sudor
El latifundio sobre la sangre
La esclavitud de la deuda
La servidumbre de la especulación
No reconocemos diferencia de raza ni etnia ni casta ni clase
Ni hombres ni pueblos vendidos como esclavos
Ya no más rematados comprados ni alquilados
Hipotecados ni subarrendados ni dados en prenda
Ni subastados ni pignorados
Libres del Libre Comercio
Protegidos contra Tratados de Protección de Inversiones
Desempaquetados de Paquetes
Recetados contra Recetarios
Escapados de usura y especulación
Liberados de capitales golondrinas, que no volverán
Por siempre libres de la pobreza
Dueños de la riqueza que creamos
Amos todos de industrias que producen para todos
Proclamamos la Moratoria Universal de la Deuda Odiosa
De cada quien según su corazón y a cada cual según su humanidad
Exentos de la servidumbre hacia la divisa
Intercambiando en un mismo signo la infinitud de los signos
Por único valor el trabajo
Por único trabajo la felicidad
Ante la agonía del orden de la infamia

¿Acaso cinco siglos sin soberanía no bastan?

Por la sangre derramada libres
Por la carne engendrada soberanos
Zafados de los pactos que entregan aguas y aires
Libres del fariseo que monta leyes como cepos para esclavizarnos
Anulada la sentencia leprosa que nos unce a la ley y al tribunal extranjeros
Arrojados los fariseos del juzgado y los burócratas del Palacio
Libres de los tributos recesivos que perdonan al rico y sacan el ojo al pobre
Desagregados del Impuesto al Valor Agregado
Salvados de los Tratados contra la Doble Tributación que arrancan las
entrañas al latinoamericano y exoneran de impuesto al extranjero
Inmunizados contra el político con un bolsillo y diez lealtades
Borradas las fronteras entre América Nuestra y Nuestra América

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¿Acaso cinco siglos de invasiones no bastan?

Proclamamos la Independencia Permanente
Pueblos en armas y armas del pueblo
Ejército del pueblo y pueblo ejército
Implantamos la legítima defensa de la dicha
Nunca más hincados los puñales de las bases militares foraneas
Sanados de la herida de las intervenciones
Salvada la patria de la planta insolente del mercenario extranjero
Borrada la huella del marine
Expurgados de paramilitares y paragobiernos y paratribunales
Purgados de arborescentes y narcobingos y narcocasinos
Redimidos del juicio del Cartel y la ley del sicario
Inmunes contra el Terrorismo de Estados
Ya no más desaparecidos ni falsos positivos
Ni desplazados ni Madres enlutadas
Irreductibles en el deber sagrado de la Rebelión
Integrados en alianza defensiva propia
Antes coordinados siempre hermanados
En defensa de la frontera sin fronteras
Ni bloqueos ni escisiones ni secesiones
No queremos Republiquitas, ni aldeítas
no anhelamos parroquias ni feudos
La Patria Grande para el Pueblo Inmenso
Para nosotros la Patria es América

¿Acaso cinco siglos de anticultura no bastan?

Fugitivos de la mazmorra del caletre
Incrédulos de toda divinidad que no se eleve a humana
Creyentes del evangelio del pan y de la letra
Libres del pecado mortal de la ignorancia;
Convencidos de que la sabiduría sólo sabe bien al compartirla
Redimidos de la enseñanza tarifada;
Por siempre absueltos de la pedagogía de la servidumbre;
Bautizados en el santo credo de la curiosidad
Irreductibles en la rebelión de la originalidad;
Ahítos de los frutos de la ciencia del bien y del mal:
Exentos de la cultura de puertos
Prófugos de la maquila del pensamiento
Inmunizados contra la franquicia intelectual
Descalzos de las hormas de la academia exquisita
Saneadores del prostíbulo de la industria cultural
Sin concesiones sobre la mente ni el espacio radioeléctrico
Dueños de medios que enseñan a no tener dueños
Convertidos el pueblo y el mundo en aulas
Herreros de la fusión de la ciencia y la conciencia
Inmersos en la humanidad de las Humanidades
Irrevocablemente amos de la voz conque hablamos
Estremecidos en la eucaristía de la palabra
Empecinados en el vicio de pensarnos
Conquistadores del sueño de la propia imagen
Mirándonos en el espejo de las aguas del pueblo
Libertinos de la fiesta de la Idea
Sangres unidas en la Hermandad de la Invención
Luces encendidas para las Américas
Signos para quien nos comprende
Y para quien no, deslumbramiento
Pensar esta Independencia es vivirla
Vivirla es conquistarla

Patria Grande y Vida
¡Vencemos!


[luis britto garcía, publicado en la "red de redes" En Defensa de la Humanidad : www.defensahumanidad.cult.cu]
 
 
 
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la explosión del desempleo


  ramonet
   
Hay que repetirlo: la crisis aún no ha tocado fondo. Y las próximas noticias van a ser peores. Las Bolsas siguen desplomándose. Los planes de rescate fracasan uno tras otro. No impiden que las principales economías del mundo -Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, España- entren en recesión. Grandes o pequeños, los bancos se hallan en situación objetiva de quiebra. Si no se nacionaliza la banca urgentemente y en bloque, el sistema financiero occidental podría perecer.

Lo más grave es que esta nueva fase de la crisis arrastrará a algún país en su caída. Por ejemplo: Irlanda, inmersa en una grave recesión, con un sector bancario muy vapuleado y un déficit público que podría elevarse hasta el 11% del PIB. Otros países [Letonia, Estonia, Ucrania, Pakistán] podrían declararse en quiebra.

El huracán económico se ha llevado por delante una cuarta parte de la riqueza mundial. Y está provocando, en casi todo el planeta, el cierre de fábricas, la explosión del desempleo, una escalada proteccionista y la radicalización de las protestas sociales.

Causa de pobreza, de angustia y de exclusión, la lepra del desempleo se extiende. En Estados Unidos, la recesión ha destruido 3,6 millones de puestos de trabajo, a un ritmo nunca visto. La mitad durante los últimos tres meses. El total de parados ya asciende a 11,6 millones. Y firmas gigantes como Microsoft, Boeing, Caterpilar, Kodak, Pfizer, Macy's, Starbucks, Home Depot, SprintNextel o Ford Motor planean desprenderse de 250.000 asalariados en 2009. La confianza de los consumidores se ha desplomado.

En China, la caída de las exportaciones provoca el hundimiento de la producción fabril y despidos masivos. Más de 20 millones de trabajadores venidos del campo han perdido su empleo. En la India, entre octubre y diciembre de 2008, medio millón de puestos de trabajo se destruyeron.

En Francia, una cifra resume la magnitud del seísmo: el número de horas de paro forzoso pasó de 200.000 en enero de 2008 a 13 millones en diciembre. Ya hay más de 2,5 millones de desempleados. Y para los menores de 25 años, el aumento de la tasa de paro alcanzó, en 2008, el 20%...

En España, durante el pasado mes de enero, el número de despidos aumentó en casi 200.000 personas; y el total de desocupados sobrepasa ya los 3.320.000. En 2009, el paro afectará a unos 850.000 trabajadores más, con lo cual la suma de parados superará los cuatro millones... Más de 827.000 hogares cuentan con todos sus miembros desempleados...

En la UE, el número de parados es de 17,5 millones, 1,6 millones más que hace un año. Y para 2009, se prevé la pérdida de 3,5 millones de empleos. En 2010, la desocupación escalará hasta el 10% de la población activa.

En Sudamérica, según la Organización Internacional del Trabajo [OIT], en 2009, se registrará un aumento de 2,4 millones de desempleados. Si bien los países del Mercosur [Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay], así como Venezuela, Bolivia y Ecuador, podrían capear el temporal, varios Estados centroamericanos, México y Perú, por sus lazos con la economía estadounidense, sufrirán.

El director general de la OIT, Juan Somavía, estima que el número de desempleados en el mundo [190 millones en 2008] podría incrementarse en 51 millones más a lo largo de 2009. Y recuerda que los trabajadores pobres [que ganan apenas dos euros diarios] serán 1.400 millones, o sea el 45% de la población activa mundial.

La brutal explosión del desempleo provoca naturalmente el retorno del nacionalismo económico. Rusia ha decidido elevar el gravamen para los coches importados y ha introducido aranceles a la carne de ave y de cerdo. Ecuador lo ha hecho para los teléfonos móviles y el material de transporte. La India ha anunciado que prohibirá durante seis meses la importación de juguetes de China. Argentina e Indonesia han creado nuevos aranceles para limitar algunas importaciones.

Grecia ha prohibido a sus bancos que socorran a las sucursales en otros países balcánicos. EEUU ha decidido apoyar a las Big Three [Chrysler, Ford, General Motors] de Detroit, pero sólo para que salven sus plantas en el país. No ayuda a las multinacionales extranjeras [Toyota, Kia, Volkswagen, Volvo] instaladas en su territorio. Francia y Suecia han anunciado que condicionarán las ayudas a sus industrias automotoras: sólo podrán beneficiarse los centros ubicados en sus respectivos países. La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, declaró que el protectionismo podía ser "un mal necesario en tiempos de crisis". El ministro español de Industria, Miguel Sebastián, insta a "consumir productos españoles". Y en Alemania, gran país exportador, una reciente encuesta reveló que el 78% de los empresarios de PYME eran favorables a medidas protectionistas.

Este auge del nacionalismo económico está provocando brotes de xenofobia. En Reino Unido, uno de los países más golpeados por la crisis, con unas previsiones de reducción de la actividad del 2,8%, miles de obreros del sector de la energía, gritando la consigna " UK jobs for British workers! " [ "Empleos británicos para trabajadores británicos"], se declararon en huelga contra la contratación de trabajadores portugueses e italianos en las obras de la refinería Total de Lindsey [Lincolnshire]. Al mismo tiempo, en ese mismo país, cientos de miles de polacos eran "invitados" a regresar a su tierra natal. Igual en Irlanda, donde el sentimiento antipolaco crece a medida que aumenta el índice de desempleo. En Italia se está expulsando sin miramientos a los rumanos. Y en todas partes se cuestiona el derecho de residencia de los inmigrantes legalmente establecidos.

En numerosos países, grandes empresarios o banqueros que reclaman a gritos -y obtienen del Estado- ayudas millonarias, se aprovechan de la crisis para despedir a mansalva y reducir costes. Una actitud que, en el actual contexto de crecimiento descontrolado del desempleo, enfurece. Por eso se multiplican las protestas sociales. Las turbulencias ya han causado la caída de los Gobiernos de Bélgica, Islandia y Letonia. Se han registrado manifestaciones en Francia, con una huelga nacional el 29 de enero, enfrentamientos violentos en Guadalupe y una nueva jornada nacional de acción prevista para el 19 de este mes. Los países más vulnerables de la UE: Hungría, Bulgaria, Grecia, Letonia, Lituania... también han registrado protestas y disturbios más o menos violentos.

Para los ciudadanos, el desempleo es una de las peores formas de represión; una demostración en carne propia de la violencia del capitalismo. Por eso la rabia. Se avecinan tiempos sombríos. El concepto de crisis no alcanza a explicar el momento que estamos viviendo. Un cambio de era. Una mutación de valores. ¿Una esperanza de justicia y de progreso?


[ignacio ramonet, publicado en le Monde Diplomatique en español y tomado de cubadebate
 
 
 
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ojalá


  galeano
   
¿Obama probará, desde el gobierno, que sus amenazas guerreras contra Irán y Pakistán fueron no más que palabras, proclamadas para seducir oídos difíciles durante la campaña electoral?

Ojalá. Y ojalá no caiga ni por un momento en la tentación de repetir las hazañas de George W. Bush. Al fin y al cabo, Obama tuvo la dignidad de votar contra la guerra de Irak, mientras el Partido Demócrata y el Partido Republicano ovacionaban el anuncio de esa carnicería.

Durante su campaña, la palabra leadership fue la más repetida en los discursos de Obama. Durante su gobierno, ¿continuará creyendo que su país ha sido elegido para salvar el mundo, tóxica idea que comparte con casi todos sus colegas? ¿Seguirá insistiendo en el liderazgo mundial de los Estados Unidos y su mesiánica misión de mando?

Ojalá esta crisis actual, que está sacudiendo los cimientos imperiales, sirva al menos para dar un baño de realismo y de humildad a este gobierno que comienza.

¿Obama aceptará que el racismo sea normal cuando se ejerce contra los países que su país invade? ¿No es racismo contar uno por uno los muertos invasores en Irak y olímpicamente ignorar los muchísimos muertos en la población invadida? ¿No es racista este mundo donde hay ciudadanos de primera, segunda y tercera categoría, y muertos de primera, segunda y tercera?

La victoria de Obama fue universalmente celebrada como una batalla ganada contra el racismo. Ojalá él asuma, desde sus actos de gobierno, esa hermosa responsabilidad.

¿El gobierno de Obama confirmará, una vez más, que el Partido Demócrata y el Partido Republicano son dos nombres de un mismo partido?
Ojalá la voluntad de cambio, que estas elecciones han consagrado, sea más que una promesa y más que una esperanza. Ojalá el nuevo gobierno tenga el coraje de romper con esa tradición del partido único, disfrazado de dos que a la hora de la verdad hacen más o menos lo mismo aunque simulen que se pelean.

¿Obama cumplirá su promesa de cerrar la siniestra cárcel de Guantánamo?

Ojalá, y ojalá acabe con el siniestro bloqueo de Cuba.

¿Obama seguirá creyendo que está muy bien que un muro evite que los mexicanos atraviesen la frontera, mientras el dinero pasa sin que nadie le pida pasaporte?

Durante la campaña electoral, Obama nunca enfrentó con franqueza el tema de la inmigración. Ojalá a partir de ahora, cuando ya no corre el peligro de espantar votos, pueda y quiera acabar con ese muro, mucho más largo y bochornoso que el Muro de Berlín, y con todos los muros que violan el derecho a la libre circulación de las personas.

¿Obama, que con tanto entusiasmo apoyó el reciente regalito de setecientos cincuenta mil millones de dólares a los banqueros, gobernará, como es costumbre, para socializar las pérdidas y para privatizar las ganancias?

Me temo que sí, pero ojalá que no.

¿Obama firmará y cumplirá el compromiso de Kyoto, o seguirá otorgando el privilegio de la impunidad a la nación más envenenadora del planeta? ¿Gobernará para los autos o para la gente? ¿Podrá cambiar el rumbo asesino de un modo de vida de pocos que se rifan el destino de todos?

Me temo que no, pero ojalá que sí.

¿Obama, primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos, llevará a la práctica el sueño de Martin Luther King o la pesadilla de Condoleezza Rice?

Esta Casa Blanca, que ahora es su casa, fue construida por esclavos negros. Ojalá no lo olvide, nunca.


[eduardo galeano, publicado en la "red de redes" En Defensa de la Humanidad y tomado de página/12]
 
 
 
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  fidh / codhes - consultoría para los derechos humanos y el desplazamiento : www.codhes.org

 
Colombia : tapando el sol con las manos

codhes denuncia el aumento de los desplazados en Colombia. La cifra supera el dato oficial de 2,6 millones.


Un total de 270.675 colombianos se vieron obligados a dejar sus hogares por el conflicto armado los primeros seis meses del año, un récord desde 1985 que eleva la cifra total a casi cuatro millones, según la ONG, que sitúa a Colombia en el segundo lugar del mundo tras Sudán en desplazados forzosos.

La organización no gubernamental, que supervisa el fallo de la Corte Constitucional que en 2005 obligó al Estado a restituir sus derechos a las víctimas de desplazamientos forzados, difundió estas cifras al presentar su informe semestral.

Según el Gobierno, en Colombia hay 2,6 millones de desplazados, pero Codhes eleva el número al señalar que "hay un subregistro" de personas jamás censadas que pueden suponer un 30% del total, lo que llevaría a contabilizar casi cuatro millones.

El presidente de Codhes, Marco Romero, explicó ayer que "estas cifras muestran un incremento exponencial del desplazamiento", al advertir que este fenómeno se produce de forma paulatina desde que Álvaro Uribe llegó al poder en Colombia, con picos en los años 2002 y 2005.

"El conflicto armado continúa en Colombia, el proceso de desmovlización paramilitar es parcial, los paramilitares siguen actuando como actores de la guerra y del narcotráfico, y las guerrillas siguen desarrollando un enfrentamiento con el Estado y con los paramilitares", denunció Romero.

Esta situación "se mantiene en muchas regiones de Colombia, y donde se supone que no hay guerra hay un dominio de poderes mafiosos que están ejerciendo coerción, cobran impuestos a la gente y controlan la vida política", agregó.

El presidente de Codhes dijo que quienes "se oponen a estos dominios son eliminados con asesinatos selectivos pero masivos, y la respuesta del Estado es más brigadas, más militares". También señaló que en Colombia se registran altos índices de reclutamiento forzado: por el propio Estado porque el servicio militar es obligatorio, y por los grupos armados ilegales.

En su presentación, el director ejecutivo de Codhes, Jorge Rojas, detalló que "la tasa nacional es de 632 desplazados por cada 100.000 habitantes", y cifró el promedio diario entre enero y junio en 1.503 personas.


crisis humanitaria

"La geografía del desplazamiento se extiende a casi todo el territorio nacional", según Rojas, para quien "el éxodo continuo sigue siendo una manifestación grave, crítica, sostenida y prolongada de una crisis humanitaria y de derechos humanos que todavía el país no supera". Los casos más graves se registraron en el departamento de Antioquia [noroeste], con un total de 38.638 desplazados y un incremento del 105%; Bogotá [centro], con 39.950 casos y un aumento del 74%, y Meta [centro], que acogió entre enero y junio a 17.892 personas, un 133% más.

En ese periodo se registraron 66 desplazamientos masivos que afectaron a 33.251 personas, un 12% del total de la población desplazada.

Las causas del desplazamiento se hallan en el rearme paramilitar, pese al acuerdo alcanzado por el Gobierno y las Autodefensas Unidas de Colombia [AUC] en 2006, según la organización humanitaria. Esto ha quedado demostrado, agrega Codhes, en la irrupción de nuevos grupos "que el Gobierno intenta presentar como bandas criminales o emergentes dedicadas exclusivamente al narcotráfico".

También se debe ese incremento a la actuación de las guerrillas, en especial las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia [FARC], que, si bien se han visto debilitadas por sucesivos golpes militares y la muerte de sus principales dirigentes, mantienen "sus territorios minados, extorsionan y amenazan a la población", agrega el informe.

Según Codhes, la ofensiva de la fuerza pública, "presionada por que se produzcan resultados, no está exenta de violaciones graves a los derechos humanos", lo que ha generado "desconfianza y temor de la población" y en consecuencias desplazamientos.

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erradicación forzada de la coca y líderes asesinados

Las fumigaciones áreas y la erradicación manual forzada de hoja de coca, política del Gobierno en su lucha contra la droga, es otro de los motivos que han llevado a un incremento significativo de los desplazamientos.

Además, siete líderes de comunidades desplazadas fueron asesinados en el primer semestre. 255 personas, entre líderes e integrantes de organizaciones de población desplazada, fueron amenazadas.

A estos, se suman 34 sindicalistas asesinados y 111 que recibieron amenazas. Cuatro consejales fueron asesinados entre enero y junio del 2008 y tres más entre los meses de julio y septiembre.


secuestrados en la ciudad, muertos "en combate" en la selva : falsos positivos

Decenas de jóvenes, todos pobres, de diferentes ciudades del país, y que habían sido denunciados como desaparecidos por sus familias, están apareciendo muertos en sitios alejados de las localidades en las que vivían. Según el Ejército fueron reclutados por grupos armados y murieron en combate. Pero esta versión no encaja: la mayoría murió uno o dos días después de que sus familias les perdieran el rastro.

Se sabe que todos los ejércitos ilegales [guerrillas y paramilitares] entrenan en escuelas especiales durante largos periodos a sus combatientes, antes de mandarlos al combate. Un sofisticado sistema estatal que cruza la información sobre las denuncias de desapariciones y los datos procedentes de la Medicina Legal permitió destapar el escándalo.

La semana pasada empezaron a aparecer los cuerpos de muchachos de barrios marginales de Bogotá y Soacha, un municipio colindante, y en Ocaña, a 600 kilómetros al norte. Son 23 los muertos. La mayoría fueron tiroteados por la espalda nada más llegar. "Eso no es reclutamiento, es una desaparición forzada con fines de homicidio", dijo la secretaría de Gobierno de Bogotá, Clara López.

El Ministro de Defensa salió al paso del enigma nada más conocerse. Ordenó una investigación exhaustiva. Días después, como si temiera que fueran ejecuciones extrajudiciales realizadas por elementos de las Fuerzas Armadas, el ministro afirmó: "Me dicen que todavía hay reductos de la Fuerza Pública que están exigiendo cuerpos como resultados".

No es la primera vez que se habla en Colombia de estos falsos positivos, término que engloba a campesinos y gente marginal mostrada por el Ejército como guerrilleros o paramilitares muertos en combate. Por esta vía obtienen puntos en su carrera militar. Hay denuncias sobre prebendas -días de descanso, por ejemplo- que ofrecen algunos batallones a los soldados que informen de muertos en combate.

Hay 750 investigaciones en marcha por este delito; 50 militares ya han sido condenados. La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos había advertido a las autoridades de desapariciones y muertes de jóvenes en varias ciudades del país. En su informe anual exhortó al alto mando militar a adoptar medidas extraordinarias para que se establezcan las responsabilidades. Hasta abril del 2008 tenían registradas 35 víctimas.

En un comunicado publicado el lunes, el Alto Comisionado "pide medidas urgentes para prevenir, investigar, sancionar y hacer públicas las responsabilidades materiales e intelectuales de estos hechos". El dolor y el desconcierto de los familiares son grandes. Los muertos tenían entre 17 y 32 años. La mayoría eran parados o realizaban trabajos precarios en la construcción y en talleres de mecánica. Algunos tenían antecedentes penales.

La alcaldía de Ocaña ha pagado a los padres el alojamiento y alimentación para que puedan ir a reconocer a sus seres queridos, pues fueron encontrados los cuerpos en un cementerio rural. Flor Hilda no aguantó ver la exhumación de su hijo de 25 años y se desvaneció al lado de la fosa.

Las razones de por qué fueron a parar en sitios tan lejanos a su residencia, son confusas. La fiscalía investiga la versión sobre un hombre que se presentaba como soldado profesional y ofrecía dos millones de pesos [unos 710 euros] para buscar una guaca [tesoro escondido] en un municipio cercano a Bogotá. Se habla también de promesas de dinero a cambio de un buen trabajo.

Las zonas donde vivían estos jóvenes son pobres. La juventud sin futuro es fácil presa de falsas promesas y de engaños. Se sabe que allí también los reclutadores buscan candidatos para llevarlos a las filas de grupos ilegales, guerrilla, grupos emergentes -así se llama a los nuevos grupos producto del rearme paramilitar-, como las Águilas Negras.

En la personería [oficina de defensa de derechos humanos] de esta capital existen denuncias de amenazas de las Águilas Negras en los barrios marginales. Con los pasquines que hacen rodar debajo de las puertas alertan a los jóvenes drogadictos, delincuentes varios y a los que se arriesgan a salir de sus casas a altas horas de la noche. La madre de uno de los muertos, Johnatan Soto, contó en esa oficina que días antes de desaparecer su hijo le había dicho: "Nos tenemos que ir del barrio". No explicó el porqué.

El Defensor del Pueblo, Volmar Pérez, ha advertido reiteradamente sobre el reclutamiento de jóvenes, en nueve de los 32 departamentos del país. "Los grupos armados se han convertido en una especie de mercado laboral para adolescentes desorientados que no encuentran alternativas laborales".


[según codhes.org, elpais.com y efe.com - Bogotá y Madrid, 01.10.2008]
 
 
 
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con Cuba hoy

desde Cuba : llamamiento a intelectuales y artistas del mundo


  conraul2
   
Nuestro país vive hoy una situación dramática. El paso de los poderosos huracanes GUSTAV e IKE en un lapso de apenas ocho días, ha golpeado la producción de alimentos y ramas esenciales de la economía en todo el territorio nacional. Aunque las pérdidas de vidas son mínimas, el saldo en
viviendas, escuelas e instituciones culturales destruidas resulta estremecedor.

Frente a esta circunstancia trágica, en Estados Unidos se ha abierto un debate acerca de las restricciones impuestas a los cubanos residentes en ese país para visitar y enviar ayuda a sus familias en la Isla. Cuba ha solicitado que, al menos, se le permita comprar en Estados Unidos materiales para la reparación de viviendas y líneas eléctricas y que se autorice a empresas norteamericanas a ofrecer créditos comerciales a nuestro país para comprar alimentos. Como respuesta, la administración Bush ha ofrecido una ridícula ayuda y ha ratificado su política de bloqueo económico y financiero, que en esta coyuntura resulta aún más cruel e inmoral.

Apelamos a la sensibilidad de intelectuales y artistas de todas partes del mundo para que reclamen el inmediato levantamiento del criminal bloqueo
norteamericano y promuevan acciones de solidaridad y ayuda hacia nuestro país.


Firmantes: Alicia Alonso, Roberto Fernandez Retamar, Silvio Rodriguez, Cintio Vitier, Pablo Milanés, Miguel Barnet, Chucho Valdés,
Omara Portuondo, Eusebio Leal, Leo Brouwer, Alfredo Guevara, Fernando Alonso, Nancy Morejón, Cesar Portillo de la Luz, Rosita Fornes,
Harold Gramatges, Graziella Pogolotti, Pablo Armando Fernandez, Angel Augier, Julio García Espinosa, Antón Arrufat, Alexis Leyva [Kcho],
Digna Guerra, Cesar Lopez, Fernando Pérez, Manuel Mendive, Juan Padrón, Roberto Valera, Guido Lopez Gavilán, María de los Angeles Santana, Frank Fernandez, Fina García Marruz, Roberto Fabelo, Fernando Martinez Heredia, Pedro Pablo Oliva, Vicente Revuelta, Antonio Vidal,
Carilda Oliver, Loipa Araujo, Aurora Bosch, Ramona de Saa, Abelardo Estorino, Ambrosio Fornet, Luis Carbonell, Electo Silva, Santiago Alfonso, Rogelio Martinez Fure, Eduardo Torres Cuevas, Leonardo Acosta, Ramiro Guerra, René de la Nuez, Daysi Granados, Eduardo Rivero,
Alberto Mendez, Eslinda Nuñez, Héctor Quintero, Alfredo Sosabravo, Verónica Lynn, Jose Antonio Rodriguez, Flora Fong, Salvador Wood,
María Elena Molinet, Zayda del Río, José Milián, María del Carmen Barcia, Jaime Sarusky, Martha Rojas, Francisco de Oraa,
Eugenio Hernandez Espinosa, Enrique Pineda Barnet, Juan Carlos Tabío, Alfredo Díez Nieto, Mario Balmaseda, Sergio Vitier, Nelson Dominguez,
Pepe Rafart, Jose Antonio Choy, Jorge Ibarra, María Teresa Linares, Eduardo Roca [Choco], Pachi Naranjo, Rolando Rodriguez,
José Villa Soberón, Senel Paz, Aida Bahr, Omar Valino, Omar F. Mauri, Hilda Oates, Alberto Lescay, Enrique Molina, Pancho Amat, Raúl Pomares, María Felicia Pérez, Patricio Wood, Carlos Díaz, Nelson Dorr, Miguel Iglesias, Roberto Chorens, Adolfo Alfonso, Isabel Monal, Domingo Aragu, Zenaida Armenteros, Ever Fonseca, Berta Martinez, Cristy Dominguez, Adigio Benitez, Humberto Arenal, Adelaida de Juan, Carlos Alberto Cremata, Iván Tenorio, Gina Rey, Rebeca Chavez, Jose Rodriguez Fuster, Lorna Burdsal, Juan Carlos Cremata, Osneldo García, Zoila Lapique,
Eduardo Arrocha, Yolanda Wood, René Fernandez Santana, Lesbia Vent Dumois, Fatima Patterson, Rosalia Arnaez, Carlos Padrón, Sara Gonzalez, Eduardo Heras Leon, Alex Pausides, Agustín Bejarano, Angel Alderete, Raúl Santos Serpa, Marilyn Bobes, Carlos Martí, Sigfredo Ariel,
Alberto Guerra, Corina Mestre, Xiomara Blanco, Rey Montesinos, Gerardo Alfonso, Alden Knight, Rafael Lay, Jesús Ortega, Edesio Alejandro, Teresita Junco, Teresa Melo, Arturo Arango, Magda González Grau, Cary Díez, Alberto Luberta, Caridad Martinez, Lourdes Gonzalez,
Iraida Malberti, Gerardo Fulleda, Felix Contreras, Esteban Llorach, Ana María Muñoz Bachs, Radames Giro, Juan Valdés, Jorge Nuñez,
Rodulfo Vaillant, Juan Gonzalez Fiffe, Sergio Morales, Jorge Hidalgo, Carlos Tamayo, Ada Mirtha Cepeda Venegas, Sixto Bonachea, Antonio Pérez, Orlando García Martinez, Jose Alberto García Alfonso, Enrique Gonzalez, Jose [Pepe] Vera, Alberto Faya.


Para adherirse: entra en www.concubahoy.cult.cu o escribe a concubahoy@uneac.co.cu y concubahoy@cubarte.cult.cu


[publicado por Capítulo Cubano En Denfensa de la Humanidad : www.defensahumanidad.cu ]
 
 
 
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las tres crisis


  ramonet
   
No había ocurrido jamás. Por vez primera en la historia económica moderna, tres crisis de gran amplitud a escala mundial: financiera, energética, alimentaría, están coincidiendo, confluyendo y combinándose.

Cada una de ellas interactúa sobre las demás. Agravando así, de modo exponencial, el deterioro de la economía real. Por mucho que las autoridades se esfuercen en minimizar la gravedad del momento, lo cierto es que nos hallamos ante un seísmo económico de inédita magnitud. Cuyos efectos sociales apenas empiezan a hacerse sentir y que detonarán con toda brutalidad en los meses venideros. Lo peor nunca es seguro y la numerología no es una ciencia exacta, pero el año 2009 bien podría parecerse a aquel nefasto 1929, si añadimos la desaceleración de la economía de Estados Unidos y los efecto desvastadotes del cambio climático.

Como era de temer, la crisis financiera sigue agudizándose. A los descalabros de prestigiosos bancos estadounidenses, como Bear Stearns, Merrill Lynch y el gigante Citigroup, se ha sumado el desastre reciente de Lehman Brothers, cuarta banca de negocios que ha anunciado, el pasado 9 de junio, una pérdida de 1.700 millones de euros. Por ser su primer déficit desde su salida en Bolsa en 1994, esto ha causado el efecto de un terremoto en una América financiera ya violentamente traumatizada.

Cada día se difunden noticias sobre nuevos quebrantos en los bancos. Hasta ahora, las entidades más afectadas han reconocido pérdidas de casi 250.000 millones de euros. Y el Fondo Monetario Internacional estima que, para salir del desastre, el sistema necesitará unos 610.000 millones de euros [o sea, el equivalente de ¡dos veces el presupuesto de Francia!].

La crisis comenzó en Estados Unidos, en agosto de 2007, con la morosidad de las hipotecas de mala calidad [subprime] y se ha extendido por todo el mundo. Su capacidad de transformarse y de extenderse mediante la proliferación de complejos mecanismos financieros hace que esta crisis se asemeje a una epidemia fulminante imposible de atajar.

Las entidades bancarias ya no se prestan dinero. Todas desconfían de la salud financiera de sus rivales. A pesar de las inyecciones masivas de liquidez efectuadas por los grandes bancos centrales, nunca se había visto una sequía tan severa de dinero en los mercados. Y lo que más temen algunos ahora es una crisis sistémica, o sea que el conjunto del sistema económico mundial se colapse.

De la esfera financiera la crisis se ha trasladado al conjunto de la actividad económica. De golpe, las economías de los países desarrollados se han enfriado. Europa [y en particular España] se halla en franca desaceleración, y Estados Unidos se encuentra al borde de la recesión.

Donde más se está notando la dureza de este ajuste es en el sector inmobiliario. Durante el primer trimestre de 2008, el número de ventas de viviendas en España cayó el ¡29%! Cerca de dos millones de pisos y de casas no encuentran comprador. El precio del suelo sigue desmoronándose. Y el alza de los intereses hipotecarios y los temores de recesión hunden el sector en una espiral infernal. Con feroces efectos en todos los frentes de la enorme industria de la construcción. Todas las empresas de estas ramas se ubican ahora en el ojo del huracán. Y asisten impotentes a la destrucción de decenas de miles de empleos.

De la crisis financiera hemos pasado a la crisis social. Y vuelven a surgir políticas autoritarias. El Parlamento Europeo ha aprobado, el pasado 18 de junio, la infame "directiva retorno". Y las autoridades españolas ya han proclamado su voluntad de favorecer la salida de España de un millón de trabajadores extranjeros...

En medio de esta situación de espanto se produce el tercer choque petrolero. Con un precio del barril en torno a los 140 dólares. Un aumento irracional [hace diez años, en 1998, el barril costaba menos de 10 dólares...] debido no sólo a una demanda disparatada sino, sobre todo, a la acción de muchos especuladores que apuestan por el alza continua de un carburante en vías de extinción. Los inversores huyen de la burbuja inmobiliaria y desplazan masas colosales de dinero porque apuestan ahora por un petróleo a 200 dólares el barril. Se está así produciendo una financiarización del petróleo.

Con las consecuencias que vemos: formidable subida de los precios en las gasolineras, y estallidos de ira por parte de pescadores, camioneros, agricultores, taxistas y todos los profesionales más afectados. En muchos países, mediante manifestaciones y enfrentamientos, estas profesiones reclaman a sus Gobiernos ayudas, subvenciones o reducciones de la fiscalidad.

Por si todo este contexto no fuese lo bastante sombrío, la crisis alimentaría se ha agravado repentinamente y ha venido a recordarnos que el espectro del hambre sigue amenazando a casi mil millones de personas. En unos cuarenta países, la carestía actual de los alimentos ha provocado levantamientos y revueltas populares. La Cumbre de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación [FAO] del pasado 5 de junio en Roma sobre la seguridad alimentaría fue incapaz de alcanzar un acuerdo para relanzar la producción alimenticia mundial. También aquí, los especuladores en fuga del desastre financiero tienen una parte de responsabilidad porque apuestan por un precio elevado de las futuras cosechas.

Éste es el saldo deplorable que deja un cuarto de siglo de neoliberalismo: tres venenosas crisis entrelazadas.


[ignacio ramonet, publicado por Capítulo Cubano En Denfensa de la Humanidad : www.defensahumanidad.cu ]
 
 
 
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la soberanía de Cuba debe ser respetada : llamamiento internacional


  edh-cuba
   
A raíz de la comunicación de Fidel Castro sobre su estado de salud y la delegación provisional de sus cargos, altos funcionarios estadounidenses han formulado declaraciones cada vez más explícitas acerca del futuro inmediato de Cuba. El Secretario de Comercio Carlos Gutiérrez opinó que “llegó el momento de una verdadera transición hacia una verdadera democracia” y el vocero de la Casa Blanca Tony Snow dijo que su gobierno está “listo y ansioso para otorgar asistencia humanitaria, económica y de otra naturaleza al pueblo de Cuba", lo que acaba de ser reiterado por el Presidente Bush.

Ya la “Comisión para una Cuba libre”, presidida por la Secretaria de Estado Condoleezza Rice, había destacado en un informe a mediados de junio “la urgencia de trabajar hoy para garantizar que la estrategia de sucesión del régimen de Castro no tenga éxito” y el Presidente Bush señaló que este documento “demuestra que estamos trabajando activamente por un cambio en Cuba, no simplemente esperando a que ocurra”. El Departamento de Estado ha subrayado que el plan incluye medidas que permanecerán secretas “por razones de seguridad nacional” y para asegurar su “efectiva realización”.

No es difícil imaginar el carácter de tales medidas y de la “asistencia” anunciada si se tiene en cuenta la militarización de la política exterior de la actual administración estadounidense y su actuación en Irak.

Ante esta amenaza creciente contra la integridad de una nación, la paz y la seguridad en América Latina y el mundo, los abajo firmantes exigimos que el gobierno de los Estados Unidos respete la soberanía de Cuba. Debemos impedir a toda costa una nueva agresión.


Para adherirse : www.porcuba.org

[más información en la "red de redes" En Defensa de la Humanidad : www.defensahumanidad.cult.cu ]
[más enlaces en defensa de la soberanía de Cuba : .../... ]
 
 
 
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fidel castro : biografía a dos voces
un libro de ignacio ramonet

la confianza en el ser humano


  ramonet
   
Si yo quisiera permanecer en casa, viendo pasar por la televisión cadáveres de miles de personas que no son mis enemigos. Si quisiera esperar hasta que un día el agua de los barrios marginales de Madrid salga marrón del grifo, y contaminada, y haya que poner verjas como las de Melilla en las calles del centro. Si no me importaran nada el futuro, ni el presente, ni la justicia, ni el frío ni morirse, entonces sé bien qué haría con este libro: Miraría el índice, hojearía un par de capítulos, buscaría dos o tres frases normales y corrientes que, a ser posible, no me gustaran y volvería a cerrarlo, y no tardaría ni dos segundos en convencerme a mí misma de que ya lo había leído.

Si yo creyera que Fidel Castro es un loco, un maniático, un hipnotizador de multitudes y la revolución cubana un espejismo que en realidad no existe, cuatro generaciones y los famosos logros y las personas que han estudiado allí y todo lo que se ha hecho pero también todo lo que ese país no ha hecho, lo que no ha traicionado, las causas que no ha vendido, los principios que no ha pisoteado, si yo creyera que todo eso es en realidad fruto de los delirios de un solo hombre, de un ogro, por mejor decir, entonces también sé lo que haría con este libro. Sacaría tres frases de contexto, buscaría un error, elegiría una anécdota que me hubiera chocado y resumiría las seiscientas páginas del libro en esas tres frases, ese error, esa anécdota chocante, y tampoco me costaría nada convencerme a mí misma de que ya lo había leído.

A veces preferí quedarme en casa, viendo pasar cadáveres, a veces quise pensar que todo este asunto de la revolución y la dignidad humana era un gran equívoco y que nada puede hacerse. Pero las personas somos animales políticos, llevamos el futuro en las yemas de los dedos y si podemos traicionar nuestros principios es porque alguna vez hemos tenido principios, y si nos encontramos un libro como Fidel Castro, biografía a dos voces nos cabe la oportunidad de leerlo entero, capítulo a capítulo, porque en bien pocas ocasiones la inteligencia de la especie humana aparece condensada en un libro dibujando la senda por donde esa especie podría transitar.

Al hilo de las preguntas de Ignacio Ramonet, se desgrana en el libro el proceso de formación de un revolucionario y el aprendizaje que se deriva de cada uno de los planes que Fidel Castro, nunca solo, emprende en busca de un país en donde llegue a “parecer inconcebible”, cito, “un abuso, una injusticia, una simple humillación”. Pregunta a pregunta, capítulo a capítulo, la historia de la revolución cubana se entrelaza con asuntos tan cruciales como la función del marxismo, el valor de la estrategia, el azaroso pero ineludible papel de los factores subjetivos, el mantenimiento de una conducta a lo largo de todo el tiempo, el control y el autocontrol, las sorpresas, las cosas que se van descubriendo en el camino y que vuelven, cito, “el problema de la construcción de una sociedad nueva mucho más difícil de lo que pueda parecer”.

Una de las formas de ver que la revolución cubana existe de verdad, que no es un espejismo ni un capricho, consiste en comprobar hasta qué punto la historia de los últimos cincuenta años pasa por ella, y hay décadas enteras en las que nuestra reconstrucción del siglo veinte puede olvidar la existencia de Paraguay, de Perú, de Sudáfrica, de Nicaragua, aun de Chile, pero cuando la historia obliga a detenerse en Chile entonces tiene también que pasar por Cuba, o cuando obliga a detenerse en Sudáfrica o en la Unión Soviética o en Nicaragua, o en Venezuela, entonces también es preciso detenerse en Cuba. Esa historia compartida se entrevera en el libro junto al pulso diario de la isla con el imperio de los Estados Unidos. No pretendo, sin embargo, carecería de sentido, condensar ahora cada una de las cuestiones que se tratan en la obra, y voy a limitarme a abordar tres.

Empezaré de fuera a dentro, de lo que rodea al libro a su interior. Hoy, en 2006, rodea la aparición de este libro, entre otros hechos, el resurgir de la izquierda en América Latina. Y es la existencia de Cuba, la permanencia de su revolución la que permite, de algún modo, ese resurgir. Durante décadas ha habido en América Latina escarmientos, castigos brutales para aquellos pueblos que quisieron ser realmente de izquierdas. El escarmiento persigue que alguien no vuelva a cometer la falta por la que se le castiga, la falta de aspirar a la justicia, a la soberanía, a la igualdad. Si los pueblos han vuelto a cometerla es también porque Cuba les ha permitido vencer el miedo, porque se ha alzado frente al castigo y lleva más de cuarenta años alzada, de pie. De manera que este libro aparece cuando el ejemplo de Cuba y su apoyo simbólico y diario, minucioso, a los proyectos de izquierda en América Latina, empieza a germinar.

En los días más oscuros, como en los días más claros, la historia que se cuenta en este libro va a permanecer. Pero siendo tantas y tan cotidianas las mentiras que sobre Cuba divulgan en España las empresas privadas de difusión, es bueno e importante que, cuando menos, algunos hechos inocultables acompañen su lectura. Es bueno que el libro se lea no con el sonido de fondo de la campaña mediática desatada contra Cuba en el año 2003, sino con la pregunta de fondo que amanece ahora, la pregunta sobre por qué los hombres y las mujeres no se rinden, no sucumben y vuelven después de diez, veinte, treinta años a luchar otra vez para que la educación, la sanidad, la cultura, sean comunes y no se otorguen en distintas dosis a quienes disfrutan de más o menos privilegios.

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La segunda cuestión tiene que ver con el, digamos, formato del libro. No con la parte editorial del formato que es
clara al presentarse bajo el rótulo Biografía a dos voces, sino con el formato imaginario que se superpone o va a superponerse en la lectura de quienes, en vez de asistir a una larga conversación con Fidel Castro, quisieran asistir a un interrogatorio, dicha esta palabra con todas las connotaciones que remiten a un juicio y al momento en que la presunción de inocencia ha derivado hacia la presunción de culpabilidad. No es este libro un interrogatorio. Hay en él preguntas incisivas o incómodas pero no es un interrogatorio y debo decir que, al menos yo, ya estoy un tanto cansada de que se interrogue, presumiendo culpabilidades, a la revolución cubana. A veces me ocurre como a aquel antropólogo mexicano, quien vino a España y trataba de explicar el asombro que le producía tener que defender esa revolución. Desde numerosos lugares de México y de América Latina, decía –y también, por cierto, de España, digo-, Cuba no es algo que haya que defender o cuestionar: Cuba es sencillamente un horizonte, un país sin desempleo, sin mendicidad, sin mafias, con un número de profesionales, hombres y mujeres, altísimo, un país sin explotación infantil, sin desaparecidos, con un nivel de cultura y educación que en muchos casos supera la media europea. A aquel antropólogo mexicano le pedían que defendiera Cuba y era como si le pidieran que defendiese la salud frente a la enfermedad, voces soliviantadas le desafiaban exigiéndole que se atreviera, que fuera capaz, que osara defender y argumentar ante ellas en voz alta que la salud era mejor que la enfermedad. Muchos y muchas compartimos el desconcierto del antropólogo por el hecho de que siga habiendo interrogatorios en donde se pide a los presuntos culpables que justifiquen por qué la salud es mejor que la enfermedad.

Otros son, en fin, los interrogatorios que quisiéramos hacer y, por lo que respecta a la revolución cubana, saludo la existencia de un libro en donde Fidel Castro explique, cuente, diga de vez en cuando simplemente cómo fueron las cosas en vez de tener que estar en todos los momentos desmintiendo infundios. Esto no significa que se eludan preguntas incómodas, que Ramonet eluda abordar si Fidel Castro es o no un dictador, o las circunstancias en qué ha sido aplicada en Cuba la pena de muerte, o si el consumo de bienes en la isla es tan irresponsable como en una ciudad europea, o es prudente, o es escaso. Lo que significa es que, aun con estas y otras preguntas incluidas, el libro sobre todo es una conversación, y agradezco desde aquí a Ignacio Ramonet que en este tiempo de experiencias virtuales anodinas vaya a permitir a muchas personas pasar varias horas virtuales con un personaje histórico fundamental.

La cuestión del personaje es la última que abordaré. Habiéndose elegido a una escritora para presentar este libro habrá quien haya pensado que mi tarea acaso consistiría en dar pábulo a la novela, o las novelas, que contiene el libro. Y hay en efecto muchas novelas dentro de él pero lo que hace imprescindible al protagonista del libro no es, a mi parecer, lo novelesco, sus cualidades extraordinarias, las cosas que le singularizan. Pues cualquier adjetivo que se aplicara a estas cualidades “no tendría importancia”, cito, “si uno no cree que hombres como él existen por millones y millones y millones en las masas. Los hombres que se destacan de manera singular no podrían hacer nada si muchos millones, iguales que él, no tuvieran el embrión o no tuvieran la capacidad de adquirir esas cualidades”. Estas palabras que Fidel Castro dice en relación a la lección que deja Che Guevara le son también aplicables, pero son además, a mi entender, la espina dorsal del libro, el núcleo de una teoría y una práctica que irá aflorando en diferentes momentos.

Los factores subjetivos median en los acontecimientos y pueden cambiar la historia, pueden acelerar el progreso o atorarlo. El factor subjetivo Fidel Castro sin duda medió en el hecho de que pudiera llegar a producirse y durar y no ser decapitada la revolución cubana. Pero al mismo tiempo el alimento de ese factor subjetivo, la vida que lo impulsa y que permanecerá es, precisamente, la creencia en el ser humano, en su capacidad de, cito de nuevo, “concebir las más nobles ideas, albergar los más generosos sentimientos y, superando los poderosos instintos que la naturaleza le impuso, dar la vida por lo que siente y lo que piensa”.

Llama la atención a lo largo de este libro que el sentido del humor de Fidel Castro se ha replegado, como si voluntariamente Castro hubiera querido retirarlo a un quinto, sexto o séptimo plano. Como si hubiera querido retirar los rasgos más personales dejando en cambio sólo lo común, lo que se puede explicar, la experiencia transmisible, no el yo privado sino el nosotros y nosotras. Hay en el libro nociones de estrategia, análisis del estado actual del capitalismo que ya no es, se nos dice, ni siquiera capitalismo, hay indicaciones y sugerencias y diagnósticos. Dijo Bertolt Brecht de Lenin: “El hecho de haber acertado muchas veces daba, sin duda, peso a sus consejos; a pesar de todo, seguía acompañándolos de razones”. Creo que también habría aplicado esas palabras a Fidel Castro. En el libro están los consejos y las explicaciones. Están cinco páginas estremecedoras que responden a la pregunta sobre qué argumentos opondría Castro a quienes acusan a la revolución. Estremecedoras porque, junto con los argumentos, Fidel Castro opone los actos, los hechos, pues a estas alturas de la historia y por encima de todos los libros la revolución cubana ha escrito con los actos, que no se borran nunca. Y opone Castro, por cierto, también las cifras. Las cifras, ya se sabe, son frías y no recogen la realidad entera de las cosas. Pero, no es malo recordarlo, la vida de los 28 niños por cada mil que en Guatemala podrían no haber muerto si ese país hubiera tenido la misma mortalidad infantil que Cuba, esa vida tal vez no hubiera sido fría ni incompleta, sino completamente cálida.

No obstante, cuando el libro se cierra, aún por encima de todas estas cosas, va escribiéndose en el cuerpo una certeza, cito: “Yo parto de una confianza grande en que este ser humano, con todos sus defectos y limitaciones, tiene capacidades suficientes para preservarse y tiene inteligencia suficiente para mejorarse. Yo, si no creyera eso, no lucharía”, fin de la cita. Por esa certeza vale la pena luchar. Y porque da vida, sentido y existencia histórica a esa certeza vale la pena no saltarse páginas de este libro. Para terminar acudo de nuevo a Bertolt Brecht: “Cuando no hay respuesta”, dijo, “cesan las preguntas”. Nos cabe hoy agradecer a Ramonet que haya formulado las preguntas, y nos cabe también pedir a la revolución cubana y a Fidel Castro que sigan dando respuestas para que la humanidad no cese en su pregunta de cómo mejorar.

Muchas gracias por su atención.


[presentación del libro por Belén Gopegui, en la Casa de América de Madrid: texto publicado en Rebelión.org ]
 
 
 
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piden que EE.UU abandone Guantánamo

Manifiesto firmado por Noam Chomsky, Rigoberta Menchú, Adolfo Pérez Esquivel, Nadine Gordimer y Salim Lamrani.
El proposito es difundirlo, no se piden adhesiones.


¡LOS ESTADOS UNIDOS DEBEN RETIRARSE DE GUANTANAMO AHORA!

  edh-cuba
   
Durante más de un siglo los Estados Unidos han intervenido, hecho la guerra e impuesto tratados imperialistas contra los derechos del pueblo cubano a la soberanía.

En 1897, cuando Cuba alcanzaba la victoria en la Segunda Guerra de Independencia contra España, Theodore Roosevelt alentó al presidente de los Estados Unidos McKinley a intervenir.

En 1898, los Estados Unidos declararon la guerra a España para impedir que Cuba alcanzara su independencia.

En 1901, entre otras medidas forzozas para codificar el control de Cuba, incluso que: “los Estados Unidos puedan intervenir militarmente en cualquier momento”, se encontraba el igualmente ultrajante decreto que estipulaba que Cuba tiene que vender o arrendar a una potencia extranjera, los Estados Unidos, “las tierras necesarias a carboneras o bases navales en ciertos puntos específicos”. Ultrajante porque siempre terminó o quiso terminar con una invasión o anexión del territorio del país a una potencia extranjera.

Guantánamo era un “punto específico”, donde se construyó una base naval estadounidense con las consecuencias que todos conocemos. La pobreza de un antiguo país colonizado fue explotada de manera vergonzosa por los Estados Unidos democráticos a cambio del arrendo anual de 2 000 dólares en oro, sobre el principio basado en que una potencia rica tiene el privilegio moral de comprar cualquier cosa, incluso parte de otro país. Desde 1959, Cuba se ha negado a cobrar el arriendo.

El uso que se le ha dado a un territorio soberano producto de este robo probado es, en fin de cuentas, un motivo de vergüenza y de desgracia para los Estados Unidos y también para el mundo contemporáneo quien, intimidado por el poder estadounidense, se hace él de la vista gorda con respecto a la prisión implantada de manera flagrante en un país ajeno. Las horrendas condiciones de aislamiento, privación y tortura existentes en esta cárcel medieval y condenadas por Amnistía Internacional y un número creciente de organizaciones de derechos humanos, siguen vigentes a causa de Estados Unidos, una potencia extranjera que no tiene derecho a estar allí.

Constantemente se profanan los derechos humanos en nuestro mundo. Lo que implica a menudo conflictos de gran complejidad religiosa, de facciones; es inmensamente difícil encontrar soluciones justas a éstos.

Guantánamo es la excepción clara. La solución justa es sencilla.

Todos los Estados, comunidades y ante todo cada persona en este mundo con responsabilidad a nivel mundial comprometida con la verdad de que la verdadera humanidad entre naciones y pueblos sólo puede existir en la justicia, debe pedir, en su nombre, que los Estados Unidos abandonen Guantánamo incondicionalmente.

¡Ahora!
 
 
 
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una red de ongs : www.omct.org

OMCT/WOAT : Organización Mundial Contra la Tortura / World Organisation Against Torture


La OMCT es la mayor coalición de organizaciones no gubernamentales que luchan contra la detención arbitraria, la tortura, las ejecuciones sumarias y arbitrarias, las desapariciones forzadas y otras formas de violencia.

La estructura y las actividades de la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) en favor de las víctimas de violaciones graves de los derechos humanos reposan sobre sus relaciones de trabajo mantenidas permanentemente con una red de organizaciones independientes. Desde su creación, la OMCT constituye un verdadero tejido (red) internacional entre organizaciones expertas en el campo de los derechos humanos. Gracias a la rápida transmisión de las informaciones provenientes directamente del terreno, la OMCT está en capacidad de actuar eficazmente y de manera complementaria con las acciones de sus asociados. Es así como ella transmite de manera cotidiana datos e informaciones a un amplio círculo de destinatarios, tanto individuales como institucionales, seleccionando aquellos que son los mejores para actuar de forma eficaz en función de las características de los casos.

En 1986 fue constituida la red de la OMCT, originalmente con 48 organizaciones. Su constante crecimiento, que se produce en dirección de un país o de una sociedad civil emergente, reclama una integración dentro del concierto de las ONG activas en el campo de los derechos humanos. Los servicios de internet y del correo electrónico (E-mail) han reforzado las ventajas que presenta el trabajo en red: aceleración en la transmisión de las informaciones desde y hacia la red, provocando una mayor rapidez en la acción. Esta velocidad de reacción es crucial siempre que se trate de aportar una asistencia de urgencia a una víctima de la tortura. El Secretariado de la OMCT se esfuerza en lograr que los miembros de su red puedan aprovechar estos avances tecnológicos, particularmente por medio de la formación de los responsables locales, o de la puesta a disposición del material necesario.

La red de la OMCT fue concebida para permitir una acción rápida y eficaz en situaciones en las que cada hora cuenta. La integración de organizaciones eficientes constituye entonces una clave esencial del éxito. Hoy en día, ya sea que se trate de las Naciones Unidas, de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, de la Comisión Africana de los derechos humanos y de los pueblos, o de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la OMCT, gracias a su red de organizaciones, es una de las principales fuentes de información, y probablemente la más rápida, dentro del marco de la sumisión de intervenciones sobre graves violaciones de los derechos humanos.
 
 
 
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SOA Watch : School of Americas Watch : www.soaw.org

escuela de las Américas : escuela de Asesinos


La Escuela de las Américas, ahora llamado el Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica [SOA/ WHINSEC por sus siglas en inglés] fue establecida en Panamá en 1946, y luego trasladada a Fort Benning, Georgia en 1984. El presidente de Panamá, Jorge Illueca, describió a la SOA como "la base más grande para la desestabilización en América Latina," y uno de los principales diarios panameños la apodó "La Escuela de Asesinos." La historia apoya estas acusaciones.

Cientos de miles de latinoamericanos han sido torturados, violados, asesinados, desaparecidos, masacrados y obligados a refugiarse por soldados y oficiales entrenados en esa Escuela. Los egresados de la SOA persiguen a los educadores, organizadores de sindicatos, trabajadores religiosos, líderes estudiantiles, y a los pobres y campesinos que luchan por los derechos de los damnificados.

A lo largo de sus cincuenta y nueve años, la SOA ha entrenado a más de 61.000 soldados latinoamericanos en cursos como técnicas de combate, tácticas de comando, inteligencia militar, y técnicas de tortura. Estos graduados han dejado un largo rastro de sangre y sufrimiento en los países donde han regresado. Hoy día, la Escuela de las Américas entrena casi mil de soldados y policia cada año.
 
 
 
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mercosur : en portugués mercosul

consensul


El Consenso de Washington, organismo conspiratorio del imperialismo, pretendió asegurar su espacio hegemónico en América Latina substituyendo dictaduras militares por gobiernos neoliberales. Presidentes latinoamericanos, hijos del matrimonio político entre Ronald Reagan y Margareth Thatcher, acolitados por los Chicago boys, trataron de desguazar el patrimonio nacional, a través de privatizaciones irresponsables y la desreglamentación de las leyes laborales, para convertir a sus respectivas naciones en la de ‘tócame Roque’ del capital transnacional.

Ejemplos de sometimiento a los intereses de la Casa Blanca y solemne desprecio a los derechos elementales de los pobres fueron los presidentes Collor, en Brasil; Menem, en Argentina; Fujimori, en Perú; Arias, en Costa Rica; Pérez, en Venezuela; e Salinas, en México.

El Consenso de Washington sirvió para fomentar privatizaciones y promover la más descarada corrupción. Y dejó como legado una asombrosa deuda externa, inflación acelerada, desempleo, desguace de la industria nacional y concentración progresiva de la propiedad de la tierra, además de pasar el capital de la esfera productiva a la especulativa.

Ahora surge, como reacción, un nuevo consenso en América del Sur, que denomino ConsenSul -el consenso de los países gobernados por partidos y presidentes comprometidos con la reducción de las desigualdades sociales. Éste es el tercer ciclo de un proceso iniciado en el Continente hace unos 40 años. El primero, las dictaduras militares; el segundo, los gobiernos neoliberales; ahora, a primavera democrática consubstanciada en la elección de gobernantes que representan el repudio, tanto del ciclo dictatorial como de aquel que aplaudía el Nafta, apoyaba la invasión de Iraq por parte de Bush padre y soñaba con el Alca propuesta por Clinton mientras cuidaba del féretro del Mercosul.

Las victorias de Chávez en Venezuela, Kirchner en Argentina, Lula en Brasil, Morales en Bolívia, Vázquez en Uruguay, Correa en Ecuador, Ortega en Nicaragua y ahora Lugo en Paraguay, sumadas a la rectificación cubana, diseñan una nueva geopolítica continental capaz de neutralizar la ingerencia de los EE.UU. en América Latina. Es verdad que algunos gobiernos no han sido, en la práctica, coherentes con sus promesas electorales. Unos, por no promover reformas substanciales, como es el caso de las estructuras agrarias -hasta ahora intocables- en Brasil y en Argentina. Otros, por amenazar con romper el ConsenSul para firmar, unilateralmente, acuerdos de libre comercio con los EE.UU.

Aunque persistan contradicciones e impasses, América Latina nunca conoció, en toda su historia republicana, período tan democrático como el actual. Estamos lejos, sin embargo, de la democracia participativa, la que conjuga el sufragio universal con la garantía de acceso, de toda la población, a los derechos económicos y sociales elementales. Todos votan, pero muchos padecen hambre; todos tienen derecho a la educación, pero muchos niños y jóvenes están fuera de la escuela; todos tienen derecho a la salud, pero pocos logra mantenerla por la vía privilegiada de los planes de medicina privada.

La novedad es que los países del ConsenSul están empeñados en el combate a la miseria y a la inflación; evitan criminalizar a los movimientos sociales; multiplican los mecanismos de consulta popular; rescatan el papel del Estado como inductor del desarrollo social y económico. En política externa, refuerzan los bloques hegemónicos -Mercosul y Alba; buscan corregir sus relaciones asimétricas (Bolivia con el abastecimiento de gas y Paraguay de agua); se abren al eje África del Sur, India y China; refuerzan los vínculos con los mundos africano y árabe, diluyendo el peso de la hegemonía anglosajona.

El desafío, ahora, es dar continuidad a este proceso. Si Obama se convirtiera en presidente de los EE.UU. eso podría ser una noticia prometedora, sobre todo en lo tocante al bloqueo de los EE.UU. a Cuba. Y es necesario evitar que, al interior de cada nación oreada por la primavera democrática, sus gobernantes cedan a la tentación del neocaudillismo, o sea que, confiando en su propio carisma, establezcan canales de contacto directo con los pobres (la mayoría de la población), prescindiendo de la mediación de partidos y movimientos sociales.

Aquí acecha el peligro. Sin partidos consistentes y representativos, dotados de un proyecto histórico y rigor ético, y sin apoyo popular, mediante la valorización del protagonismo de los movimientos sociales, el ConsenSul corre el riesgo de quedar en la historia como algo que podría haber sido y no fue. Así como la Comuna de Paris, en Francia, y el comunitarismo de Antonio el Consejero en Canudos, Brasil, ambas en el siglo XIX.

Hay que regar las flores de esta primavera y arrancar cuanto antes la hierba mala, para que produzca en abundancia frutos de justicia y libertad.


[frei betto, publicado por Capítulo Cubano En Denfensa de la Humanidad : www.defensahumanidad.cult.cu]
 
 
 
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havami: la ciudad imposible


  edh-cuba
   
El fantasma de la anexión de la Isla [de Cuba] a los Estados Unidos, que creíamos sepultado para siempre entre las ruinas de la República mediatizada, ha resurgido por estos días en Miami. A diferencia de otros momentos de nuestra historia, sus promotores se exhiben a la luz del día, sin pizca de recato o remordimiento, casi con orgullo, en pose de salvadores de la Patria, de poseedores de la astucia y del valor suficientes para defender como futuro lo que para la mayoría de los cubanos es pasado.

Mucho tiempo ha transcurrido desde que ser anexionista en Cuba era crimen de lesa cultura, incluso, de mal gusto. Hubo momentos en que la burguesía nacional, por pudor, escrúpulos de conciencia, por amor a la molicie de la vida tropical, por desconfianza comercial, por respeto a la memoria de los ancestros, por complejos de inferioridad, por intereses egoístas o por demagogia y politiquería, se adornaba con las pompas de las fechas patria, los discursos relumbrones sobre Yara, los retratos de los próceres, las guayaberas, el tabaco, los boleros, el danzón, la cerveza "Hatuey" y los eslóganes como aquel de que "La cubanidad es amor".

Después de la Revolución, cuando nuestro pueblo adquirió verdadera conciencia de su historia, del sentido de su marcha y de sus enemigos, el anexionismo quedó relegado en el imaginario nacional a tiempos antediluvianos, a las clases de historia, a las corrientes de pensamiento anterio-res al 10 de Octubre de 1868, o a cierta debilidad cipaya inscrita en el ADN de nuestra burguesía, una especie de tara genética vergonzosa, que atacaba misteriosamente, cada cierto tiempo, a algunos de sus descendientes, como la hemofilia a los reyes, pero que se tenía el buen tino de ocultar a los ojos del público por ser, para la mayoría de los cubanos, una anomalía grotesca. En su momento, Martí denunció esta enfermedad, con verbo de poeta, y alertó acerca de la peligrosa seducción de ciertas "astutas mancebas del Norte". En todos estos años de verdadera reafirmación nacional, de sentido culto a las raíces, no imaginamos que íbamos a echar de menos aquellas expresiones de patriotismo superficial de la burguesía cubana. Pero a la luz de los últimos sucesos, hasta la figura de Grau San Martín se agiganta, si leemos lo que proclaman algunos en Miami.

Un interesante debate se ha producido en el seno de la comunidad cubana que reside en esa ciudad, a partir de la publicación en la bitácora digital de un periodista del "Nuevo Herald" llamado Alejandro Armengol, el mismo que recientemente hiciese un llamado a "enterrar a Martí", de una foto donde un activista de la contrarrevolución porta una pancarta con un mapa de la Isla y un texto bastante escueto: "Havami: el estado 51 de la Unión Americana". Armengol, como quien lanza un globo sonda, se limitó en esta ocasión a publicar la foto bajo el título de "Lo que nunca falta", a sabiendas de que esto no es noticia para la gente de Miami.

Más de 30 comentarios provocó aquel alarde anexionista, 27 de ellos indignados contra quienes no sean capaces de reconocer, en voz alta y a plena luz del día, que el futuro de Cuba pasa por su supuesta ineludible incorporación a los Estados Unidos, y que la única preocupación radica en cómo negociar con los norteamericanos los términos de la transacción.

El espectro de las justificaciones de quienes no confían en el futuro de una Cuba libre, independiente y soberana va, desde una incultura ingenua, hasta lo canallesco. Algunos argumentos son muy ilustrativos:

"En un mundo que pierde sus fronteras, la idea de ver a Cuba formando parte de México, Estados Unidos y Canadá, me seduce. Prefiero ver a mi pueblo hablando inglés, que sufriendo por más tiempo..." (Alguien que firma como "Elpidio Valdés").

"... El capitalismo es preferible al comunismo, y si los americanos quieren ayudarnos a levantar cabeza, que bien venga, ¿por qué no?... Cuba sola no puede con todo lo que supone un cambio: ni cultural ni económicamente está preparada..." (Una tal "Y en Cuba").

"Cuba debería incorporarse al estado 51 de USA, ya que el futuro del país no se ve muy prometedor con los cubanos inexpertos que tratan de llevar a la isla en una dirección distinta... No tienen la experiencia que se necesita para guiar una economía fructífera y próspera..." (Alguien que prefirió guardar el anonimato).

"Creo que es tiempo de que los cubanos olviden todo el sentimentalismo patriótico... y disfruten de un sistema próspero y abierto como el de USA..." (Otro anónimo).

"Dejen de ser ignorantes y sentimentales y enfrenten la realidad: sin la ayuda de USA Cuba nunca llegará a nada..." (Un anónimo más).

"Si Cuba se convirtiera en el estado 51 de la Unión, deberían (los cubanos) darse con una piedra en el pecho y brincar de alegría, ya que solos nunca llegarán a nada" (Otro).

Para cerrar con broche de oro el aquelarre de esta anexión, anunciada y tan fervientemente anhelada por los restos y retoños posmodernos de la burguesía cubana derrotada, remedio final a todas las inseguridades futuras y mecanismo reputado como infalible para conjurar definitivamente los peligros revolucionarios de estallidos cíclicos en una hipotética Cuba, donde se hubiese logrado la restauración capitalista, desde Madrid nos llegan las palabras de Eduardo Aguirre, ilustre Embajador de origen cubano del gobierno de los Estados Unidos en España:

"Ningún país se debe inmiscuir en los asuntos internos de la isla", ha proclamado el señor Embajador, representante de la misma potencia que acaba de anunciar al mundo su segundo plan para destruir el orden institucional en Cuba y derrocar a sus autoridades, apelando a cualquier método, sin excluir el magnicidio, los actos de terrorismo, el recrudecimiento del bloqueo o una invasión militar directa; el mismo que paga desde hace un par de años a un funcionario de alto rango en el Departamento de Estado para que se presente como el futuro virrey de una isla ocupada por los marines.

Las palabras del Sr. Embajador Aguirre son más rufianescas, si cabe, que las de aquellos que abogan abiertamente en una esquina de Miami por liquidar, a precio de remate, la soberanía nacional como ofrenda ante el altar del yanki: son las del representante de un gobierno que ya considera a Cuba como un estado de la federación americana, y en consecuencia, no admite que nadie intervenga en sus asuntos domésticos, en la definición del futuro que reserva a la nueva colonia con la que sueña desde el siglo XIX, y que da por rendida a sus pies.

A finales de ese mismo siglo regresó fugazmente a la Isla un decrépito José Ignacio Rodríguez, propagandista solapado del anexionismo tardío, fundador de la estirpe autoproclamada de los "cubano-americanos", enemigo encubierto de Martí y de los independentistas, aliado oportunista de las mermadas filas del autonomismo descolocado, tras la retirada española y el inicio de la ocupación norteamericana. Soñando con levantar el ideal anexionista entre los cubanos y aprovechar la protección de las bayonetas norteñas, aquel solemne ignorante en cuestiones de su patria natal hizo lo indecible, hasta niveles indecorosos, por ser escuchado y tenido en cuenta: regresó a los Estados Unidos en completa derrota, lleno de amargura y resentimiento, convencido de que los cubanos no merecían el futuro prometido ni aceptaban enajenar su suelo. No tardó en morir en el más completo olvido.

Comparado con lo que se oye por estos días en Miami, entre las filas de una burguesía que aspira a ser eternamente feliz, entrando a saco a expoliar el país y someter a la más feroz explotación capitalista a sus conciudadanos, para lo cual está dispuesta a aplicar la eutanasia forzosa a la nación y liquidar su historia y su cultura para siempre, José Ignacio Rodríguez debería ser exaltado al panteón de los patriotas inolvidables o de los precursores inofensivos.

Pero hoy, al igual que hace más de un siglo, algunos cometen el mismo error, el de ignorar al pueblo cubano verdadero. No en vano este ha demostrado a través de su accidentada historia, una y otra vez, que quiere seguir siendo cubano y que está dispuesto a cualquier sacrificio por su soberanía e independencia.

Un buen recordatorio para los que se empeñan, a la sombra de quien creen el más fuerte, en querernos mudar a la fuerza para Havami, la ciudad perdida de José Ignacio Rodríguez, la Disneylandia de utilería en la que una burguesía cubana de mentiritas se toparía, siempre inevitablemente, con el pueblo y la Revolución cubana de verdad.

Tan cubana como las palmas.


[eliades acosta matos,
publicado por Capítulo Mexicano En Denfensa de la Humanidad : www.defensahumanidad.org.mx ]
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